Hola, me gustaría saber a que se deben las crisis de pánico, en que enfocarse cuando uno las tiene,

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Hola, me gustaría saber a que se deben las crisis de pánico, en que enfocarse cuando uno las tiene, a que atribuirlas, que factor las desencadenan
Gracias
Las crisis de pánico están asociadas a un trastorno de ansiedad de base, en que las emociones de ansiedad y miedo están desreguladas, y se manifiestan así de manera súbita e intensa. Cada persona es diferente, y lo que las desencadena depende de la historia vital y circunstancias de cada uno. A veces la persona puede discernir lo que causa sus crisis de pánico, otras veces el desencadenante es inconciente, ya que la persona de alguna manera esconde su propia ansiedad a sí misma y a los demás. Las crisis de pánico deben aprender a manejarse a través de psicoterapia, profundizando en el conocimiento de sí mismo, en la identificación y contacto con las propias emociones, aprendiendo resolución de problemas, manejo del estrés y la ansiedad, y aprendiendo técnicas de relajación a través de la respiración y el mindfulness. A veces es necesario acompañar el tratamiento con farmacoterapia con médico psiquiatra.

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Las crisis de pánico suelen originarse por una hiperactivación del sistema de alarma del cerebro, especialmente de la amígdala, que interpreta como peligro situaciones que no lo son. Esto genera síntomas físicos intensos (taquicardia, falta de aire, mareo), que a su vez aumentan el miedo.
Factores desencadenantes comunes incluyen estrés acumulado, ansiedad no gestionada, cambios vitales, consumo de estimulantes (como cafeína) o incluso pensamientos catastróficos.

En el momento de la crisis, el foco debe estar en regular el cuerpo más que en “controlar la mente”: respirar lento y profundo, anclarse al presente (por ejemplo, nombrar cosas del entorno) y recordar que es una reacción pasajera, no peligrosa.

A nivel de fondo, es importante trabajar en identificar y comprender los factores que las gatillan, además de aprender estrategias de regulación emocional. Si son frecuentes, es recomendable apoyo psicológico.
Las crisis de pánico son episodios agudos de ansiedad caracterizados por activación intensa del sistema nervioso autónomo (palpitaciones, disnea, mareo, sensación de pérdida de control). Se enmarcan dentro del trastorno de pánico.

Su origen es multifactorial: vulnerabilidad ansiosa, estrés acumulado, hipervigilancia corporal y pensamientos catastróficos (p. ej., interpretación de sensaciones físicas como peligrosas).

Durante la crisis, se recomienda:

* Reinterpretar los síntomas como no peligrosos
* Regular la respiración
* Focalizar la atención en el presente

El abordaje terapéutico se centra en psicoeducación, reestructuración cognitiva y exposición interoceptiva para reducir la evitación y el miedo al síntoma.
Hola, las crisis de pánico aparecen cuando el cuerpo entra en un estado de alerta muy alto, como si hubiera peligro, aunque no lo haya.
Suelen estar relacionadas con ansiedad o estrés acumulado, y a veces se activan por sensaciones físicas que se interpretan como peligrosas.
Cuando ocurren, ayuda enfocarte en calmar el cuerpo, por ejemplo con la respiración o llevando la atención al presente.
Con apoyo terapéutico, es posible entenderlas mejor y aprender a manejarlas.
Ps. Patricio Salas Zamorano
Psicólogo, Terapeuta ocupacional
Concepción
generalmente estan relacionadas con un estresor que no esta relacionado de modo directo con lo que imaginas, por lo que hay que trabajar en cuestiones mas profundas en una psicoterapia, ademas de que en ese espacio se brindan herramientas para manejar los sintomas
Hola, las crisis de pánico son episodios de ansiedad intensa que aparecen de forma repentina y se acompañan de síntomas físicos como palpitaciones, dificultad para respirar, mareo o sensación de pérdida de control.

En cuanto a su origen, suelen deberse a una combinación de factores. Por un lado, pueden estar relacionadas con altos niveles de estrés, ansiedad acumulada o situaciones emocionales no resueltas. Por otro, también influyen factores biológicos (como una mayor sensibilidad del sistema nervioso) y psicológicos, como la forma en que interpretamos ciertas sensaciones corporales.

Respecto a los factores que las desencadenan, pueden variar entre personas: desde situaciones estresantes, cambios importantes, falta de descanso, hasta pensamientos catastróficos o el miedo a que vuelva a ocurrir una crisis. En algunos casos, incluso pueden aparecer sin un desencadenante claro.

Cuando estás atravesando una crisis de pánico, es importante enfocarse en regular el cuerpo y la respiración. Por ejemplo, intentar respirar de forma lenta y profunda, recordarte que lo que estás sintiendo es pasajero y que no representa un peligro real, puede ayudar a disminuir la intensidad del episodio. También puede ser útil centrar la atención en el entorno (nombrar objetos, sonidos o sensaciones) para anclarse al presente.

Finalmente, es importante no solo manejar la crisis en el momento, sino también comprender su origen. Un espacio terapéutico puede ayudarte a identificar los factores que las están manteniendo o desencadenando, y a desarrollar herramientas para prevenirlas y afrontarlas de mejor manera.
Hola!
Las crisis de pánico son episodios de extrema ansiedad y angustia y generalmente responden a situaciones de elevado estrés en donde tu cuerpo reacciona ante un peligro que puede no ser real, pero que tu cerebro asume como tal, por encontrarse en un estado de alerta constante. Pueden haber distintos gatillantes, quizás situaciones emocionales intensas o ciertas fobias, pero en ocasiones surgen sin un gatillante aparente. Revisa en qué circunstancias te ha ocurrido y si hay un factor común o alguna situación que se repita.
Hay ejercicios de respiración y mindfulness que pueden ayudar a manejar una crisis de angustia o ataque de pánico. Manejar la respiración diafragmática ayuda a bajar la intensidad de la crisis o a que no se alcance a desarrollar, ya que baja las palpitaciones del corazón y te ayuda a retomar la calma. Si surge en un lugar público te puedes sentar, poner la cabeza entre las piernas y respirar (busca cómo hacer correctamente la respiración diafragmática). También ayuda pensar en ese momento que es algo temporal, que ya pasará, porque generalmente dura sólo unos minutos.
De todas maneras, es importante revisar qué situación de estrés o conflicto estás atravesando que se está manifestando así, para abordar el tema de fondo y no sólo la crisis. Si puedes, consulta con un psicólogo que te ayude a encontrar el problema de fondo.
Espero haber sido de ayuda.
Un abrazo.
Las crisis de pánico no son peligrosas, pero sí muy intensas. Suelen aparecer cuando tu sistema está sobrecargado y se activa de más. Lo importante no es solo que desaparezcan en el momento, sino aprender a relacionarte distinto con lo que sientes, para que ese círculo no se siga alimentando
as crisis de pánico se producen cuando el sistema de alarma del cuerpo se activa de forma intensa, como si existiera un peligro real, aunque en ese momento no lo haya. El cerebro interpreta una amenaza y desencadena una respuesta física automática: aumento del ritmo cardíaco, sensación de falta de aire, mareo o miedo a perder el control. Aunque se sienten muy fuertes, no son peligrosas en sí mismas.

En cuanto a sus causas, generalmente no responden a un solo factor, sino a una acumulación de elementos. El estrés sostenido, la ansiedad prolongada, experiencias difíciles, la autoexigencia o la sobrecarga emocional suelen estar en la base. A veces aparecen sin una causa evidente, pero aun así el cuerpo está expresando un nivel de tensión que no se ha podido procesar de otra manera.

Los factores desencadenantes pueden variar según la persona. Algunas crisis se activan en lugares con mucha gente o espacios cerrados, otras frente a situaciones de presión o evaluación, y también pueden surgir a partir de pensamientos negativos o catastróficos. Incluso ciertas sensaciones físicas, como notar el corazón acelerado, pueden generar un círculo donde el miedo a la sensación aumenta la ansiedad.

Cuando una crisis ocurre, es importante enfocarse en no resistirla, sino en atravesarla. Recordar que se trata de ansiedad y que pasará ayuda a disminuir el miedo. Respirar de manera lenta y profunda, centrar la atención en el entorno y en el cuerpo, y permitir que la intensidad suba y luego baje, como una ola, son estrategias efectivas para recuperar el control.

A un nivel más profundo, las crisis de pánico pueden entenderse como una señal de que algo en la vida emocional necesita atención. Pueden estar relacionadas con emociones no expresadas, sensación de falta de control, necesidad de poner límites o enfrentar cambios importantes. Más que un problema en sí mismo, muchas veces son una forma en que el cuerpo comunica que algo necesita ser revisado y cuidado.
Hola, gracias por abrir este espacio y compartir tu inquietud

Las crisis de pánico suelen sentirse muy intensas y, muchas veces, aparecen de forma inesperada, lo que puede generar aún más miedo o confusión. Es importante que sepas que, aunque la sensación es muy fuerte, no son peligrosas: son una respuesta del cuerpo que se activa como si hubiera una amenaza, incluso cuando no la hay en ese momento.

Pueden deberse a varios factores. Con frecuencia están relacionadas con niveles altos de ansiedad acumulada, estrés prolongado, experiencias difíciles que no se han podido procesar del todo, o incluso momentos de cambio importante en la vida. A veces hay detonantes claros, pero en otras ocasiones parecen surgir “de la nada”, y eso también es parte de cómo funciona la ansiedad.

Cuando estás en medio de una crisis, más que luchar contra lo que sientes, suele ayudar enfocarte en volver poco a poco al presente. Por ejemplo, prestar atención a tu respiración, a lo que puedes ver o tocar a tu alrededor, o recordarte con suavidad que lo que estás sintiendo, aunque muy incómodo, va a pasar. Tu cuerpo no puede sostener ese nivel de activación por mucho tiempo.

Más allá del momento puntual, es muy valioso mirar qué hay detrás de esas crisis: qué situaciones, pensamientos o emociones podrían estar activándolas. Entender esto no solo ayuda a reducir su frecuencia, sino también a recuperar la sensación de control y tranquilidad.

Si estás viviendo crisis de pánico, no tienes que enfrentarlo solo/a. Con el acompañamiento adecuado es posible comprender lo que las está generando y aprender herramientas para transitarlas de una forma más segura y calmada.
Si lo sientes necesario, con gusto puedo acompañarte en ese proceso
Muy buenas tardes mi estimada, ¿cómo estás hoy?

Las crisis de pánico suelen estar relacionadas con ansiedad acumulada y una activación intensa del sistema de alerta del cuerpo, muchas veces sin un peligro real.

Pueden desencadenarse por estrés, preocupaciones, pensamientos catastróficos o situaciones emocionales no resueltas. En el momento, es clave enfocarse en la respiración y recordar que la crisis es pasajera y no peligrosa.

Mi recomendación es trabajarlo en terapia psicológica para identificar los desencadenantes y aprender a manejarlas de forma efectiva.

Cualquier duda que tengas no dudes en preguntarme, tienes mis puertas abiertas :)
¡Que tengas una linda tarde!
Saludos cordiales.
Hola , las crisis de pánico, segun un enfoque sistémico es el resultado de la interacción entre diferentes factores ejemplo , genetica, desequilibrio neuroquimico, hiperactividad del sistema nervioso. Factores psicológicos como los son los pensamientos catastróficos , distorsionados que se traducen en emociones como el miedo al perder el control. Son importantes los modelos de aprendizaje que ha tenido desde sus círculos mas próximos como su familia y la escuela . Y por ultimo es importante analizar el factor ambiental para visualizar si esta bajo un contexto de estrés , y si cuenta con apoyos . Mi recomendación como primera estratégica; realice las siguientes preguntas ¿ que esta pasando, que estoy pensando, que estoy sintiendo, que estoy haciendo?, todos los dias durante una hora trate de identificar los pensamientos que surgen antes de sentir la angustia o el miedo o cualquier sensación, emoción o conducta . Trate de tener interacciones que fortalezcan sus sistema nervioso , deporte ,actividades recreativas , buenas conversaciones etc. Espero haber podido responder y ser un aporte
Estima@,
Las crisis de pánico suceden cuando nuestro sistema de alerta o alarma se activa de forma exagerada ante un estimulo que en general es una "falsa alarma" (no existe un peligro real inminente). Podríamos decir que es un error de activación de nuestro sistema de alerta ante peligros.
Se pueden atribuir a experiencias de vida con alta carga emocional donde efectivamente se activó este sistema ante una situación procesada como peligrosa o amenzante. Posteriormente estas sensaciones se activan ante ciertos estimulos que tu sistema percibe falsamente como amenazantes. Otros factores que pueden desecadenarla son: estres, problemas emocionales no resueltos y/o autoexigencia disfuncional.
Cuando uno las tiene se recomienda intentar no luchar demasiado contra ellas ya que en general esto no funciona. Más bien ir poco a poco tolerandolas con la ayuda de técnicas de conexion con los sentidos y ejercicios de respiración. De forma paralela ir reprogramando tu sistema de alerta y convenciéndolo de que no hay peligro y que ya no es necesario reaccionar así. Esto en general se logra a través de técnicas de PNL.
Considerando lo desagradable e invalidantes que son estas crisis recomiendo solicitar ayuda psicológica. En caso de que las crisis sean muy recurrentes y de alta activación el apoyo fármacológico resulta sumamente efectivo en una etapa inicial
Hola buenas tardes.
En general las crisis de pánico tienen como base un estado ansioso intenso, que son acompañadas con miedo a morir y otros síntomas que en sí mismos generan profundo malestar. Como siempre comento, todo esto depende de la persona, eventos que ha sufrido que pudieron significar dificultad en la adaptación, la pérdida de un ser querido, y altos estado de ansiedad pueden llevar a desencadenarlas, asi como la exposición a algún detonante interno que genere conflicto psíquico, o bien un contexto social muy exigente. En general, la sensación de peligro es un desencadenante, o asociado a ello directa o indirectamente, como amenaza real o psicológica.
Es importante evaluar la posibilidad de iniciar tratamiento psicológico, ya que realizar un proceso podría ayudar a comprender con mayor profundidad esta expresión como síntoma, entendiendo su contexto, origen y múltiples factores relacionados con la subjetividad del individuo.
Ps. Camila Alamos
Psicólogo
Santiago
Las crisis de pánico suelen aparecer como una reacción intensa del organismo frente a una sensación de amenaza, incluso cuando no existe un peligro real inmediato. Se manifiestan con síntomas físicos y emocionales como palpitaciones, dificultad para respirar, temblor, sensación de ahogo, mareo o miedo intenso.
Pueden estar asociadas a distintos factores, como estrés acumulado, ansiedad mantenida, preocupaciones emocionales, cansancio o periodos de alta exigencia emocional.
Durante una crisis puede ayudar enfocarse en una respiración lenta y consciente, recordando que, aunque la sensación es muy intensa, suele ser transitoria.
Cuando estas crisis se repiten, una evaluación psicológica puede ayudar a comprender mejor qué las desencadena y trabajar herramientas adecuadas para su manejo.
Ps. Paz Pizarro
Psicólogo
Antofagasta
Las crisis de pánico suelen estar relacionadas con una activación intensa del sistema de alerta del cuerpo, como si existiera un peligro real, aunque no lo haya.

Pueden desencadenarse por estrés acumulado, ansiedad, preocupaciones persistentes o incluso por sensaciones físicas que se interpretan como amenazantes. A veces no hay un desencadenante claro, lo que puede generar aún más angustia.

Cuando ocurren, es importante enfocarse en la respiración y recordar que, aunque es muy incómodo, no es peligroso y va a pasar. Intentar no luchar contra la sensación, sino dejar que disminuya gradualmente, suele ayudar.

Si se repiten, puede ser importante explorar qué está sosteniendo esa ansiedad en el tiempo y aprender herramientas específicas para manejarla.
Las crisis de pánico no aparecen “de la nada”, aunque así se sientan.
Son una respuesta intensa del sistema de alarma del cuerpo (como si hubiera peligro real), pero activada sin una amenaza objetiva inmediata.
Las crisis de pánico son una activación intensa del sistema nervioso, como una “alarma” que se enciende sin un peligro real.

Suelen relacionarse con ansiedad acumulada, estrés o interpretar sensaciones físicas como algo grave. A veces no hay una causa clara.

Desencadenantes comunes:

* Estrés sostenido
* Pensamientos catastróficos
* Cambios o sobrecarga emocional

En el momento, ayuda:

* Recordar que va a pasar
* Regular la respiración
* Anclarte al presente

No es peligroso, aunque se sienta muy intenso, y tiene manejo
Ps. Patrick H Fisk G
Psicólogo
Las Condes
Elevado nivel de Cortisol (estrés) y bajo nivel de endorfinas (chocolate y deporte)
El resto.. hay que verlo al detalle
Hola!! Las crisis de pánico son episodios intensos de ansiedad que aparecen de forma abrupta, con síntomas físicos como palpitaciones, sensación de ahogo, mareo o miedo a perder el control.

Suelen estar relacionadas con altos niveles de estrés acumulado, ansiedad mantenida en el tiempo, sensibilidad a las sensaciones corporales, experiencias emocionales no elaboradas.

Entonces, lo que podrías hacer en el momento (aun que varía caso a caso) es recordar que no es peligroso, aunque se sienta muy intenso, regular la respiración (inhalar lento por la nariz, exhalar más largo), anclarse al presente (mirar objetos, sentir el cuerpo, nombrar lo que ves), evitar luchar contra la sensación, permitiendo que pase.

A largo plazo, es importante trabajar en terapia para comprender los desencadenantes y desarrollar herramientas de regulación emocional.
Las crisis de pánico son episodios de angustia intensa (desesperación) que aparecen de abruptamente. Se acompañan de síntomas físicos intensos (por ejemplo, palpitaciones, sensación de ahogo, mareo, temblor, miedo a perder el control o morir).
No existe una sola causa para su presencia: existen factores biológicos, psicológicos y contextuales.
Las crisis de pánico son frecuentes y tratables. El abordaje más efectivo suele incluir: comprensión del fenómeno, estrategias para manejar la ansiedad y, muy recomendable, psicoterapia para abordar el trasfondo emocional. Es necesario evaluar farmacoterapia en caso de ser necesario.
Es importante entender que el origen, el factor desencadenante y las técnicas de abordaje serán personales y dependerán de la individualidad de quien consulte: no existe una fórmula única para el tratamiento.
Te invito a poder explorar en estas temáticas durante una consulta profesional
Las crisis de pánico son una activación intensa del sistema de alerta del cuerpo, muchas veces asociada a ansiedad acumulada, estrés o emociones no procesadas. Pueden desencadenarse por sobrecarga emocional, cambios importantes, falta de descanso, miedo a que vuelva a ocurrir, entre otras cosas. En el momento de la crisis, es clave enfocarse en respirar lento, recordar que no es peligroso y que va a pasar, y tratar de conectar con el presente.
El apoyo psicológico ayuda a comprender los gatillantes y a aprender herramientas para manejarlas mejor.
Estimad@, las llamadas crisis de pánico angustia se generan ante un "vacío", o la imposibilidad de comprender asuntos que nos pueden haber generado cierto impacto. Si bien el tratamiento farmacológico puede ayudarte con los síntomas, valdría la pena indagar en el origen para que se dejen de desencadenar. Acá te recomiendo la terapia psicológica. Saludos y éxito
Desde un enfoque de la niñez herida, podemos entender que una crisis de pánico no es un evento aleatorio o una simple falla biológica. Muchas veces, el pánico es la reactivación de una sensación de desamparo que vivimos en la infancia. Si crecimos en entornos donde nuestras emociones no fueron validadas o donde nos sentimos solos ante el peligro, esa "herida" queda latente. Ante situaciones de estrés actuales que nos hacen sentir vulnerables o fuera de control, esa niña o niño interno se siente nuevamente en peligro, desencadenando la crisis.
Las crisis de pánico (parte de los trastornos de ansiedad) suelen tener un origen multifactorial, no dependen de una sola causa sino de la combinación de varios factores. factor Genetico , Estres y factores Psicologicos.

Las crisis de pánico son episodios de ansiedad muy intensa que aparecen de forma repentina. Se deben, en gran parte, a una activación del sistema de alerta del cuerpo, como si hubiera un peligro, aunque en realidad no lo haya.

Suelen estar relacionadas con:
Estrés acumulado
Ansiedad sostenida
Experiencias difíciles o emocionalmente exigentes
Sensibilidad a las sensaciones físicas (como palpitaciones o falta de aire)

A veces hay un desencadenante claro, pero otras veces aparecen “de la nada”, lo que las hace más confusas.

Cuando estás en una crisis, lo más importante es:

Recordar que no es peligrosa y va a pasar
Enfocarte en la respiración (lenta y profunda)
Intentar anclarte al presente (por ejemplo, mirar a tu alrededor y nombrar cosas que ves)

Más que eliminarlas de inmediato, el enfoque terapéutico suele ser entender qué las está sosteniendo: cómo estás manejando el estrés, qué estás evitando, o qué está pasando emocionalmente en tu vida.

Si te están ocurriendo, no estás solo/a en esto, y tiene abordaje. Con acompañamiento adecuado, se pueden comprender y manejar mucho mejor, te recomiendo consultar con un psicologo clinico que te pueda ayudar.
Las crisis de pánico suelen aparecer cuando el organismo reacciona de forma muy intensa ante situaciones de estrés o ansiedad acumulada. Muchas personas sienten palpitaciones, dificultad para respirar o una sensación repentina de miedo o pérdida de control.

A veces se desencadenan por momentos de alta tensión emocional, preocupaciones prolongadas o situaciones que generan mucha presión. Cuando estas crisis se repiten, puede ser importante comprender qué está ocurriendo emocionalmente y aprender formas más saludables y manejarlas con apoyo profesional.
Hola, las crisis de pánico suelen aparecer cuando se acumula mucha carga a nivel físico y emocional, por eso se sienten tan intensas. Algunos factores desencadenantes pueden ser el estrés, la ansiedad y las situaciones difíciles, incluso aunque no sea algo que percibas conscientemente en el momento de la crisis, por eso a veces se sienten como inesperadas, lo que genera aún más angustia. Por una parte existen estrategias para manejar las crisis en el momento y, por otra, es importante poder ir entendiendo qué está pasando contigo y qué podría estar contribuyendo a que aparezcan, ya que suelen tener relación con lo que se está viviendo a nivel emocional. Si estás teniendo crisis de pánico con frecuencia, sería importante abordarlo en un espacio terapéutico para que puedas comprender mejor lo que te ocurre y encontrar formas de manejarlas. En la medida en que vayas trabajando internamente en lo que te aqueja, que en el fondo es lo que las está ocasionando, las crisis debieran ir disminuyendo en intensidad y frecuencia. Es imporante comprender que lo que se expresa a través del cuerpo, en síntomas que incomodan y nos hacen sentir que perdemos el control de nosotros mismos, viene a mostrar que algo no está bien a nivel interno y que es momento de ir hacia adentro y tener un momento con uno mismo. Saludos
Las crisis de pánico son episodios de activación intensa del sistema de alarma del cuerpo (taquicardia, sensación de ahogo, mareo, miedo a perder el control o a morir) que aparecen sin un peligro real contingente. Suelen relacionarse con ansiedad acumulada, estrés sostenido o conflictos emocionales no elaborados, donde ciertas sensaciones físicas se interpretan como amenazantes y retroalimentan el ciclo. Pueden desencadenarse por factores como sobrecarga emocional, falta de sueño, consumo de estimulantes (cafeína, nicotina), cambios vitales o incluso sin un gatillante claro. Durante la crisis, lo más útil es no luchar contra las sensaciones, recordar que es un episodio pasajero, regular la respiración (lenta y profunda) y anclarse en el presente (mirar, nombrar o tocar elementos del entorno) hasta que disminuya. A mediano plazo, es importante trabajar lo que está en la base para reducir su recurrencia, con apoyo profesional.
¿A qué se deben?
A una activación del sistema de alerta (como una “falsa alarma”).

Factores desencadenantes:

Estrés prolongado
Pensamientos catastróficos
Cambios importantes o sobrecarga emocional
Cansancio físico o mental

¿En qué enfocarse cuando ocurren?

Respirar lento y profundo
Recordar: “esto va a pasar, no es peligroso”
Volver al presente (mirar, tocar, sentir el entorno)

No es debilidad, es tu cuerpo pidiendo regulación.
Si deseas mayor profundidad o acompañamiento, contáctame
Ps. Esteban  Rivera Flores
Psicólogo
Coquimbo
Las crisis de pánico no aparecen “de la nada”, aunque así se sientan. Son una activación intensa del sistema de alarma del cuerpo: el organismo interpreta que hay peligro y responde con taquicardia, falta de aire, mareo o sensación de perder el control. El problema no es que haya peligro real, sino una sobreactivación del sistema.
Suelen estar asociadas a acumulación de estrés, ansiedad sostenida, hipervigilancia corporal o momentos de alta exigencia emocional. A veces hay un desencadenante claro, otras no es tan evidente.
Cuando ocurren, lo más importante es cambiar el foco: no luchar contra los síntomas, sino regular el cuerpo. Ayuda centrarte en la respiración lenta, ubicarte en el presente (mirar, tocar, nombrar lo que hay alrededor) y recordar que es una reacción pasajera, aunque se sienta muy intensa.
Si se repiten, no es solo un episodio aislado. Vale la pena consultarlo con un psicólogo para entender qué las está sosteniendo y aprender a manejarlas mejor. Se pueden trabajar y disminuir mucho.
Ps. Jeannette Ruiz
Psicólogo, Sexólogo
Providencia
Estimado(a) paciente: Las crisis de pánico son una activación brusca del sistema de alarma del cuerpo. Se sienten muy intensas, pero no significan necesariamente que estés en peligro real. A veces aparecen por estrés acumulado, miedo, cansancio o por cómo interpretamos ciertas sensaciones físicas. Cuando te ocurra, enfócate en recordarte que va a pasar, respira más lento, vuelve al presente y observa qué estaba ocurriendo antes de la crisis, porque ahí suelen estar las pistas. Por más consultas no dude en contactarme. saludos. Jeannette Ruiz G.
Gracias por tu pregunta, las crisis de pánico pueden ser muy angustiantes, pero es importante saber que tienen explicación y tratamiento.

Suelen aparecer cuando el sistema de alerta del cuerpo se activa de forma intensa, como si hubiera un peligro real, aunque no lo haya. Esto puede estar relacionado con estrés acumulado, ansiedad, experiencias emocionales no procesadas o incluso con la forma en que interpretamos ciertas sensaciones físicas.

Algunos desencadenantes pueden ser situaciones de alta exigencia, cambios importantes, preocupaciones sostenidas o momentos donde la persona se siente sobrepasada, aunque a veces aparecen “de la nada”.

Cuando ocurre una crisis, lo más importante es enfocarse en regular el cuerpo: respirar de forma lenta y profunda, intentar anclarse al presente (por ejemplo, observando el entorno o conectando con los sentidos) y recordar que, aunque es muy incómodo, no es peligroso y va a pasar.

Más allá del momento puntual, es clave entender qué hay detrás de esas crisis, ya que suelen ser una señal de que algo necesita ser atendido emocionalmente.

Si lo necesitas, puedes iniciar un proceso terapéutico conmigo para comprender el origen de lo que te está pasando y aprender herramientas concretas para manejarlo.
Las crisis de pánico son episodios repentinos de ansiedad intensa que generan síntomas físicos, tales como palpitaciones, sensación de ahogo y temblores. Si bien estos episodios tienden a ser muy intimidantes para la persona que los padece, no son peligrosos.
Estas situaciones se dan generalmente cuando las personas se encuentran sobrecargadas emocionalmente, por estrés acumulado, ansiedad sostenida en el tiempo, alta autoexigencia o situaciones difíciles de manejar y procesar para la persona. Esto genera una hiperactivación del sistema nervioso, que pone al cuerpo en estado de alerta, sin que exista un peligro real inmediato.
En caso de vivir una crisis de pánico es recomendable que te enfoques en recordar que este es un efecto de la ansiedad y que va a pasar, respirar de manera lenta y profunda hasta lograr regular la respiración, evitar luchar contra los síntomas porque eso sólo tenderá a aumentar el malestar y la ansiedad, concentrarse en lo que sucede en el entorno y en los propios sentidos, para anclarse en el presente. Por último, es recomendable acudir a psicoterapia para comprender el origen de tus síntomas, identificar tus propios gatillantes personales y adquirir herramientas para poder gestionar de mejor manera tus emociones y sobrellevar este tipo de situaciones. En algunos casos es necesario, complementar la psicoterapia, con tratamiento psiquiátrico.
Es comprensible que busques respuestas y causas; es la reacción natural cuando nuestro cuerpo parece traicionarnos. Sin embargo, en el caso de las crisis de pánico, buscar "la causa" suele ser una trampa que alimenta el problema.
¿Qué es el pánico en realidad?
Es una reacción de supervivencia normal (la respuesta de "lucha o huida") que se ha vuelto hipersensible. El problema no es el síntoma en sí, sino el miedo al miedo: esa sensación de que, si no controlamos nuestras palpitaciones o nuestra respiración, algo terrible sucederá.
El mecanismo del círculo vicioso:
- El pánico se mantiene vivo gracias a nuestras "soluciones intentadas": intentar controlar el ritmo cardíaco, evitar lugares donde tuvimos una crisis o pedir constantemente que nos tranquilicen. Paradójicamente, cuanto más intentamos controlar el miedo, más le indicamos a nuestro cerebro que hay un peligro real, lo que dispara la ansiedad aún más.
¿En qué enfocarse cuando aparece la crisis?
En lugar de luchar por recuperar la calma (que es lo que mantiene la alarma encendida), te sugiero cambiar radicalmente la estrategia:
Deja de intentar "calmarte": La resistencia es gasolina para la ansiedad.
Cuando sientas que los síntomas aparecen, en lugar de evitarlos, intenta provocarlos. Pregúntate: "¿Es esto todo lo que puedes hacer? ¿Puedes acelerar mi corazón un poco más?". Al invitar voluntariamente a la sensación, le quitas al pánico su poder, ya que dejas de oponerte a él.
No busques el "por qué": El pánico funciona en el presente, no en el pasado. El factor desencadenante no es un evento externo, sino el exceso de vigilancia sobre tus propias sensaciones físicas.
El pánico se desactiva cuando, en lugar de huir de él, aprendemos a navegar en su interior sin tratar de frenarlo. Te invito a que, en lugar de intentar no tener miedo, intentes conocer el miedo desde adentro. Es el primer paso para que deje de ser un intruso y pase a ser una señal que aprenderás a ignorar.
Quedo a tu disposición si deseas profundizar en cómo aplicar estas pautas de forma personalizada
Buenas tardes, como he señalado en otras respuestas, es importante averiguar cual es el gatillante en sus crisis, ya que no todas las crisis de pánico, ni las personas que las sufren funcionan de la misma manera.
Las crisis de pánico son un síntoma ansioso
Es una "desregulación de tu alarma de sobrevivencia" que intenta mantenerte a salvo. Se decodifica un estímulo que no es peligroso como si lo fuera, y todas las alertas se activan dentro

A mayor evitación, mayor ansiedad
Por lo que la ansiedad se alimenta de conductas evitativas
Produciendo cada vez picks de malestar más álgidos.

Por lo que será importante trabajarlo en terapia
La ansiedad es una condición que tiene muy buenos resultados con especialistas en ansiedad. Los medicamentos serán más bien "una muleta", sin embargo será importante "pegar el hueso" para que puedas caminar bien, e incluso "correr".
Finalmente necesitarás herramientas para gestionarla, ya que la ansiedad será parte de la vida en diferentes etapas de tu vida. La ansiedad es una de las condiciones que tiene mejor pronóstico en psicoterapia, existen protocolos muy estudiados para poder relacionarnos con esta emoción y no dejar que eclipse nuestra vida.

Yo soy especialista en ansiedad hace años, tengo basta experiencia en el tema
Si quisieras, puedes contactarme!
Gracias por su pregunta : Las crisis de pánico son episodios repentinos de intenso miedo o malestar que pueden ocurrir sin advertencia. Existen diversos factores que pueden contribuir a su aparición, y estos pueden variar de una persona a otra. Aquí hay algunas consideraciones sobre las causas, los desencadenantes y cómo manejar los episodios:

Causas y factores desencadenantes:

1. Factores biológicos:
Desequilibrios químicos en el cerebro, especialmente relacionados con neurotransmisores como la serotonina y la norepinefrina, pueden jugar un papel en la predisposición a las crisis de pánico.
Algunas condiciones médicas, como problemas tiroideos o enfermedades cardíacas, pueden imitar síntomas de una crisis de pánico.

2. Factores psicológicos:
La ansiedad generalizada, trastornos de ansiedad o antecedentes de trauma pueden aumentar la vulnerabilidad a las crisis de pánico.
Patrones de pensamiento negativo o irracional, que pueden hacer que una persona perciba ciertas situaciones como amenazantes.

3. Factores ambientales:
Estrés agudo o crónico, como problemas laborales, dificultades familiares o cambios importantes en la vida, pueden desencadenar episodios.
Situaciones específicas, como hablar en público, volar o estar en multitudes, pueden actuar como desencadenantes en algunas personas.

Qué hacer durante una crisis de pánico:

1. Respiración controlada:
Intenta realizar ejercicios de respiración profunda y controlada. Inhala lenta y profundamente por la nariz, mantén el aire unos segundos y exhala lentamente por la boca.

2. Reconocimiento de la crisis:
Recuerda que lo que estás experimentando es una crisis de pánico y que no es peligrosa. Darse cuenta de esto puede ayudar a reducir el temor.

3. Enfoque en el presente:
Trata de concentrarte en el entorno que te rodea. Nombra mentalmente objetos o colores que veas para anclarte al presente.

4. Estrategias de relajación:
Practica técnicas de relajación, como la meditación, el yoga o el mindfulness, que pueden ayudar a calmar el sistema nervioso.

Prevención y manejo a largo plazo:

• Terapia: La terapia cognitivo-conductual (TCC) es especialmente eficaz para tratar los trastornos de pánico. Ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento que pueden contribuir a la ansiedad.
• Ejercicio: La actividad física regular puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar el bienestar emocional.
• Evitar estimulantes: Limitar el consumo de cafeína, alcohol y otras sustancias que puedan aumentar la ansiedad.
• Apoyo social: Hablar con amigos, familiares o grupos de apoyo puede ser útil para manejar la ansiedad y las crisis de pánico.

Si las crisis son recurrentes o están afectando tu calidad de vida, sería recomendable consultar a un profesional de la salud mental que pueda ofrecerte un enfoque personalizado y efectivo.

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