Me han realizado 2 endoscopias, electrocardiogramas, electroencefalograma, biometría hemática comple

Me han realizado 2 endoscopias, electrocardiogramas, electroencefalograma, biometría hemática completa, exámenes de sangre orina y heces, pruebas de deglución, tengo 35 años, peso 100 LBS, y no han encontrado nada fuera de lo normal, en todos los resultados estoy sano o fuera de riesgo, pero tengo 10 años que cada vez que quiero comer algo sólido tengo sensación de ahogo, como que si la comida no me pasará, empiezo con ansiedad y termino comiendo todo liquido y extremadamente colado para evitar texturas, deseo mejorar mi calidad de vida, alguien conoce caso similar?

47 respuestas


Hola gracias por preguntar. Primero me alegro que hayas descartado todo a nivel físico para saber que no es por ahí. La otra vía tendría que ser el aspecto psicológico. Lo que comentas suena a un trastorno de conversión con síntomas de deglución esuna condición psicológica en la persona presenta síntomas neurológicos reales (como dificultad para tragar, hablar, caminar, o pérdida de sensibilidad), pero sin una causa médica o neurológica que los explique. Pareciera tambien una especie como de fobia al tragar, o a la textura porque te da una sensacion de ahogo y que realmente no te estas ahogado. Creo que es importante poder trabajar eso a través de la exposición, exponerte poco a poco a esos estímulos que son incómodos utilizando técnicas para poder aprender abordar esa incomodidad que te da comer lo que comentas porque terminas siempre "evitando" y ese no es el camino. De todas maneras es necesario que un psicologo te evalúe bien para poder recabar mas información, antecedentes. Mucha suerte!!!!

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Lo que describes parece ser una forma de ansiedad somatizada, donde el cuerpo “toma la palabra” de aquello que no logra expresarse de otro modo. La sensación de ahogo al comer, pese a que los estudios médicos no muestren anomalías, suele tener un componente psicológico fuerte: el acto de tragar —permitir que algo entre al cuerpo— puede representar, inconscientemente, una situación que genera miedo o pérdida de control. Vivir así durante diez años es un desgaste enorme, y no se trata solo de “acostumbrarse” a los líquidos, sino de recuperar la confianza en el propio cuerpo. Lo recomendable sería iniciar un proceso psicoterapéutico que te ayude a entender cómo la ansiedad se fue asociando con la alimentación, y cómo deshacer esa conexión para volver a comer sin miedo. En muchos casos, el trabajo combinado entre psicoterapia y acompañamiento médico da buenos resultados, pero el paso central está en tratar la ansiedad como el verdadero origen del malestar, no solo como una consecuencia.

Ps. Diego Rodríguez

Ps. Diego Rodríguez

Psicólogo

Viña del Mar

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Gracias por su pregunta si es posible que me sea un caso para verlo con hipnosis llámeme y conversamos


Hola, gusto en saludarte. Te cuento que hace un año atendí a una paciente que también tenías problemas de deglución y luego de realizarse los exámenes pertinentes asegurándose que la razón no era de carácter biomédico comenzó su proceso de terapia. Lo me gustaría transmitirte es que si bien todos y todas las/os pacientes son únicos/as tengo la sospecha que el hecho de que tengas dificultad en la deglución, tiene que ver con una problemática de carácter psicológica (Ya que mencionas que te han hechos todos los exámenes pertinentes), por lo tanto, y de acuerdo al caso que te acabo de contar que es similar a tuyo, te recomiendo tomar terapia psicológica para ahondar en el problema y comenzar a buscar soluciones. Saludos y éxito!


Estimado/a paciente, Por lo que menciona, ya ha investigado bastante sobre su condición biológica y fisiológica, sin encontrar alguna explicación sobre lo que acontece y, por lo tanto, sin tratamiento. Cuando sucede esto, es aconsejable investigar por el lado de lo psíquico. Esto se hace a partir de hablar con alguien sobre su persona y su historia. Por ejemplo, sería importante saber qué sucedió hace 10 años, qué pasa con la dificultad para tragar y la ansiedad. ¿Tiene ansiedad en otras situaciones cotidianas? Sería bueno tratar estos temas con un profesional, para saber qué habrá sucedido que llegó a esto. Quizás hay algo en su vida que le ha costado "dijerir" y se está manifestando de esta manera. Le invito a tener sesiones de psicoterapia, a ver si logramos encontrar algunas respuestas. Puede contactarme. Saludos, Ximena Arrau, Psicóloga Clínica.


Hola. Desde la terapia EMDR lo que experimentas como síntoma es, en realidad, un recuerdo. Una memoria somática que se activa al comer (lo cual es un disparador) Acá un ejemplo: tienes un accidente automovilístico y lo último que ves antes de perder la conciencia es un auto rojo. Meses después, cuando alguien te pase un lápiz rojo, te vas a sentir muy incómodo. El estímulo (lapiz) no se relaciona con el accidente salvo por el color. Como el cerebro siempre esta buscando asociaciones para sobrevivir, entonces descarga emociones y reacciones constrictivas en el cuerpo. En tu caso, probablemente hay un trauma (o mas de uno) en tu experiencia de vida que se asocien a esto. Puede ser desde casi ahogarse en el mar hasta que te hayan obligado a comer comida que no te gustaba de niño, o virtualmente cualquier cosa. Pero, desde la visión EMDR, hay un trauma y una reacción fobica a nivel somático frente al disparador de tragar. Con EMDR se puede tratar. Se reprocesan los recuerdos asociados y estímulos del presente. Yo recomendaría infinitamente que busques un/a terapeuta EMDR. Saludos.


Hola. Gracias por compartir tu experiencia con tanta claridad. Lo que describes no solo muestra una larga trayectoria de búsqueda médica, sino también un gran deseo de recuperar tu bienestar y tu calidad de vida. Es importante destacar que muchas veces, cuando los exámenes médicos no evidencian alteraciones físicas, nuestro cuerpo puede estar expresando a través de síntomas físicos algo que tiene un componente emocional profundo. La dificultad para tragar alimentos sólidos, la sensación de ahogo y la necesidad de evitar ciertas texturas pueden estar relacionadas con un trastorno de ansiedad o una fobia específica asociada a la deglución, conocida como fagofobia. Este tipo de manifestaciones puede instalarse tras una experiencia puntual (como un atragantamiento) o sin un evento claramente identificable, y mantenerse con el tiempo a través de mecanismos como la evitación, que aunque alivia momentáneamente, puede limitar mucho tu vida. La buena noticia es que hay abordajes psicoterapéuticos que han mostrado muy buenos resultados en estos casos. Desde la psicología, podemos trabajar en comprender el origen de esta respuesta, reducir la ansiedad asociada a la alimentación y ayudarte a recuperar una relación más libre, segura y placentera con la comida. Las terapias basadas en la psicoeducación, la exposición gradual, la reestructuración cognitiva y sobre todo, el trabajo con el cuerpo y la autoconfianza, suelen ser muy útiles. No estás sola ni eres la única persona que ha pasado por algo así. Muchas personas llegan a consulta después de años buscando respuestas médicas, hasta que descubren que el cuerpo también habla desde lo emocional, y que sanar es posible. Mereces vivir sin miedo, y volver a disfrutar de lo cotidiano.


Hola, esto que comentas puede estar relacionado a lo psicologico, ya que desde lo fisico aparentemente esta todo bien con tus exámenes. Desde lo psicológico, podría ser: Fobia a tragar (fagofobia): miedo a atragantarse que lleva a evitar sólidos. Trastorno de ansiedad con somatización: la ansiedad se manifiesta en el cuerpo como opresión o dificultad para tragar. Trastorno psicosomático: el cuerpo expresa un conflicto emocional como síntoma físico. Existen opciones de tratamiento: Psicoterapia (idealmente con enfoque en ansiedad/fobias). Terapia cognitivo-conductual y exposición progresiva a alimentos. Apoyo psiquiátrico, si hay ansiedad severa. Fonoaudiología para reentrenar la deglución. Nutrición especializada para mantener una buena alimentación. Para tu tranquilidad, esto Sí se puede tratar y muchas personas con síntomas como los tuyos han mejorado. No estás exagerando ni inventando. Es un problema real, aunque no sea físico. Con el enfoque adecuado, puedes recuperar tu calidad de vida y volver a comer con tranquilidad. Te deseo mucho éxito. saludos, Marcela


Lo que describes coincide mucho con lo que en la Terapia Breve Estratégica se entiende como un mantenimiento perceptivo–reactivo del problema. Aunque todas tus pruebas médicas descartan un riesgo físico, la sensación de ahogo se ha ido consolidando a través de 10 años por la combinación de dos elementos típicos: 1. La anticipación ansiosa (“¿y si no puedo tragar otra vez?”). 2. Las soluciones intentadas que, aunque bienintencionadas, terminan reforzando el problema: evitar alimentos sólidos, triturar o colar excesivamente, comer solo líquidos, monitorear sensaciones internas. Tal como explican Portelli y Nardone en su libro obsesiones, compulsiones y manías, cuando una persona empieza a evitar aquello que teme (en este caso, las texturas) el sistema mente-cuerpo aprende a confirmar el peligro incluso cuando no existe, generando una especie de “trampa perceptiva”: cada evitación momentáneamente reduce la ansiedad, pero a largo plazo hace que la sensación de bloqueo aparezca más rápido y más intensa. La buena noticia es que este tipo de problemas, aunque muy incapacitantes, responden extremadamente bien al enfoque estratégico, porque el tratamiento no se centra en convencerte de que “no hay peligro”, sino en desactivar el automatismo que genera la experiencia de ahogo. Si te interesa avanzar, te recomendaría buscar un profesional especializado en Terapia Breve Estratégica con experiencia en trastornos fóbicos–obsesivos y fobias específicas de deglución. Con el protocolo adecuado, el progreso suele ser muy rápido.


hola, te recomiendo que asistas a psicoterapia o ya fuiste? tal vez puedas revisar esa "ansiedad", y qué fue lo que lo generó?. para ello es necesario realizar sesiones de seguimiento, en estado de relajación profunda a fin de entrar en ondas cerebrales alfa o theta para encontrar las respuestas en tu inconsciente o subconsciente. Puedes revisar mis horarios o escribirme.


Hola, cómo estás? No eres al unico que le ha pasado esto, lo importante es iniciar terapia para identificar causas y plan de tratamiento. Si gustas podemos agendar sesión.


Hola gusto saludar! Cuando todos los exámenes salen normales pero persiste la sensación de ahogo al comer, muchas veces estamos frente a un cuadro ligado a ansiedad o miedo a atragantarse. Esto puede llevar a evitar texturas y preferir alimentos líquidos, afectando la calidad de vida. Lo importante es que sí tiene tratamiento: psicoterapia enfocada en la ansiedad y exposición gradual, junto a apoyo fonoaudiológico. Lo que podría ayudar a recuperar tu confianza al alimentarte. No estás solo, es más común de lo que parece y suele mejorar significativamente con apoyo adecuado.


Hola, mucho gusto, lamento la situación que has estado pasando en los últimos 10 años, sin embargo, ya habiendo realizado todos los chequeos médicos correspondientes, te sugiero poder realizar una evaluación psicológica, pues podría ser que la sensación de ahogo que experimentas al intentar ingerir comida sólida, guarde relación con alguna experiencia pasada que pudiese haber generado aversión, o con algo sensorial relacionado con las texturas como indicas. Además mencionas sentir ansiedad, por lo que un profesional psicólogo podría realizar una evaluación psicodiagnóstica a fin de poder comprender mejor lo que te está afectando desde un análisis comprensivo, para trabajar en ello y así mejorar tu calidad de vida, que es lo que buscas. Saludos y un gran abrazo!


Hola! Si, hace un tiempo conocí un caso similar, se trataba de una mujer embarazada. Es un tipo particular de fobia que se llama Fagofobia. Dentro del tratamiento está indicada Psicoterapia y evaluación psiquiátrica. Espero haber ayudado un poco, mucho éxito en todo!


Hola. Comprendo que estés pasando por un momento difícil y es natural que tengas dudas sobre lo que sientes. Lo que describes son señales de que algo en tu mundo emocional requiere atención. A veces el cuerpo y la mente nos piden una pausa o nos avisan que hay conflictos no resueltos. Respecto a tu duda: Lo ideal es comenzar con una evaluación psicológica. En terapia podemos identificar la raíz de esa tristeza y darte herramientas para gestionarla y/o concientizarla.


Hola, te podría hacer varias preguntas en torno la comida, pero por lo que indicas, diría a priori que tienes un conflicto serio con tu figura materna. Probablemente tienes o tuviste una figura materna que te genera o generaba más conflictos emocionales que contención. Puede haber sido una mamá que sufría mucho y tú te preocubas bastante, o era violenta de alguna forma, física o emocional, o simplemente nunca estaba cuando la necesitabas. Ojo que con figura materna me refiero a generalmente mujeres en tu vida, mamá, abuela, pareja. Te sugiero sanar esa herida. Un abrazo.


Muy buenos días. Muchas gracias por tomarse el tiempo para compartir su pregunta. Lo que describe es completamente válido y, aunque los estudios médicos estén normales, síntomas como la sensación de ahogo al comer, la ansiedad anticipatoria y la necesidad de evitar texturas suelen estar relacionados con un proceso emocional profundo que el cuerpo expresa a través de la deglución. He acompañado a muchas personas con experiencias muy similares, y con un trabajo terapéutico adecuado es posible comprender el origen de esta respuesta y recuperar una relación tranquila y segura con la comida. Si lo desea, puedo orientarle de manera más personalizada a través de una consulta online para comenzar a trabajar esto paso a paso y mejorar su calidad de vida. Un saludo cordial, que tenga una linda semana.


Hay veces que esto se da por una hipersensibilidad, que está ligada a condiciones como el déficit atencional o al espectro autista. Otras veces viene por si solo, pero si hay antecedentes familiares, entonces es bueno evaluarlo ya que es altamente genético.


Gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes debe haber sido muy agotador y frustrante, sobre todo después de tantos exámenes médicos que han descartado causas físicas. Es completamente válido que busques mejorar tu calidad de vida y entender qué te está ocurriendo. Desde el ámbito psicológico, hay situaciones en las que la ansiedad puede asociarse directamente al acto de tragar alimentos sólidos. A veces, después de una experiencia puntual de atragantamiento o incluso sin un evento claro, el cuerpo empieza a anticipar peligro al momento de comer. Esto genera un ciclo: aparece la sensación de ahogo, el cuerpo se tensa, respirar se percibe más difícil, aumenta la ansiedad y finalmente terminas evitando texturas o alimentos sólidos para sentirte más seguro. Con el tiempo, este patrón puede mantenerse y reforzarse, aunque los exámenes físicos indiquen que todo está funcionando bien. Quiero que sepas que no estás solo. He trabajado con casos similares y, con un enfoque terapéutico adecuado, muchas personas logran recuperar la seguridad al comer. Generalmente se trabaja en: Explorar el origen de estas sensaciones, cómo se fueron instalando y qué emociones están implicadas. Reentrenar el cuerpo a través de ejercicios graduales de exposición con acompañamiento profesional, para volver a incorporar alimentos sólidos de manera segura. Regular la ansiedad mediante técnicas de respiración, relajación y herramientas cognitivas para disminuir el miedo anticipatorio. Tu deseo de mejorar ya es un paso muy importante. Si te animas, un proceso terapéutico podría ayudarte a recuperar la confianza en tu cuerpo y ampliar nuevamente tu alimentación sin miedo. Estoy aquí para acompañarte si decides dar ese paso.


Hola, Lo que mencionas puede ser sintomatología ansiosa tomando forma de malestar físico. Algunos malestares emocionales se pueden manifestar de manera corporal y en ese sentido, las expresiones que puede tener el cuerpo varían de persona en persona. Puede que este síntoma tenga que ver con la relación que tienes con la comida y la alimentación. En cortas cuentas cualquier profesional podría decirte que es "estrés", lo cual no es falso. Sin embargo, sería bueno que consultes con algún psicológo/a que te inspire confianza para hablar e ir descubriendo de qué habla tú propia vivencia del estrés que te afecta al comer. Estoy seguro que con un buen acompañamiento y con paciencia/disposición podrás ir develando el significado de tu síntoma. Saludos!


Hola, ¿Has probado terapia hipnótica? te lo consulto dado que eso que describes y que pareciera no tener explicación médica podría ser alguna situación que hayas vivido y que no recuerdes plenamente. También e recomiendo que pudieras visitar algún especialista de la psicología en trastornos alimentarios o de alimentación.


Estimado: Esperando que se encuentre bien, mi nombre es Cristopher Tapia, psicologo clinco: Por los antecedentes que describe y considerando que los estudios médicos no evidencian alteraciones orgánicas, es posible que su sintomatología esté asociada a un componente psicológico, frecuentemente relacionado con ansiedad, miedo a la deglución o fobia a atragantarse (disfagia funcional). Este tipo de cuadro puede mantenerse en el tiempo por la anticipación ansiosa y la evitación de alimentos sólidos, lo que refuerza la sensación de ahogo pese a no existir un riesgo físico real. En estos casos es necesaria atención psicológica, idealmente mediante un proceso terapéutico que aborde la ansiedad, las creencias asociadas al acto de comer y la reexposición gradual y segura a las texturas evitadas. Existen abordajes clínicos eficaces que permiten mejorar de manera significativa la calidad de vida y recuperar una relación más funcional con la alimentación. Espero poder haberlo ayudado. Saludos.


Gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes es muy angustiante y entendible, sobre todo después de tantos años y exámenes médicos sin una causa física clara. El hecho de que todos los estudios hayan salido normales es importante, porque permite descartar enfermedades orgánicas y orientar el problema desde otro lugar. Muchas personas viven situaciones similares, donde el cuerpo “reacciona” como si hubiera peligro, aunque médicamente esté todo bien. Esto no significa que estés imaginando los síntomas, sino que la ansiedad puede generar sensaciones físicas muy reales, como la sensación de ahogo al comer. Ante cualquier cosa, siéntase libre de contactarme. Que tenga un excelente día, saludos.


Gracias por compartir tu experiencia. Por lo que comentas, los exámenes han descartado causas médicas, lo cual es muy importante. Cuando esto ocurre y aparece una sensación de ahogo al comer junto a ansiedad y evitación de alimentos sólidos, muchas veces estamos frente a un problema de origen ansioso, como una disfagia funcional o miedo a la deglución. La ansiedad puede generar una sensación muy real de bloqueo al tragar, llevando a evitar texturas por miedo, lo que termina afectando la calidad de vida. La buena noticia es que esto tiene tratamiento psicológico. En terapia se trabaja el miedo, la ansiedad asociada a la comida y se avanza de forma gradual y segura en la reintroducción de alimentos. Si deseas mejorar tu calidad de vida, la psicoterapia puede ayudarte significativamente. Te invito a consultar con un/a psicólogo/a para abordarlo de manera acompañada y profesional. No estás solo/a y es posible avanzar.


Yo te recomiendo te hagas una evaluación psicológica, e indaguen si hay una psicopatología interfiriendo, ya descartaste todo lo físico, por lo que hay que explorar lo emocional


Es realmente agotador y me imagino muy frustrante pasar por tantos análisis médicos, y enterarte que todo se encuentra bien, sin embargo, seguir sintiendo que comer es una amenaza: El problema podría estar en la conexión mente-cuerpo, Es recomendable visitar un Psicólogo Especialista en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Es el tratamiento de elección para la fagofobia. Te ayudará a "desaprender" el miedo y a reentrenar a tu cerebro para que deje de ver la comida sólida como un peligro.


Teóricamente, estás describiendo una hipersensibilidad propia del espectro autista que crea una forma de fobia alimentaria. Habría que evaluar, porque tu redacción tiene poco de TEA (insisto, preliminarmente)


Pareciera ser que no tiene un origen fisiológico o funcional sino más bien psicológico, pero habría que explorar otros elementos relevantes; te sugiero iniciar una psicoterapia con enfoque psicoanalítico.

Ps. Paula Vásquez

Ps. Paula Vásquez

Psicólogo

Providencia

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La garganta apretada puede ser una manifestación o síntoma de la activación del sistema nervioso en modo alerta; los ejercicios somáticos son una herramienta que puede resultar útil para la activación del nervio vago, que permite la conexión de la mente y el cuerpo regulando. saludos


Hola! Espero que estés muy bien y siento mucho la situación difícil que estás pasando. Respecto a tu pregunta te cuento que podrías buscar un terapeuta experto en terapia cognitivo conductual y/o en trastornos de la conducta alimentaria. Podrían ayudarte con técnicas de afrontamiento y desensibilización para poder mejorar tu calidad de vida relacionada a la ingesta alimentaria. Lo importantes es que te acompañes por profesionales que estén especializados en el tema para que el proceso sea efectivo y no genere más resistencia. Muchos saludos


Lo que describes es más frecuente de lo que parece. Cuando los estudios médicos descartan causas orgánicas, este tipo de dificultad para comer sólidos suele estar asociada a ansiedad, miedo al atragantamiento (fobia a la deglución) o a un patrón de evitación de texturas. En estos casos, el abordaje más efectivo suele ser interdisciplinario, por lo que te sugiero: Psicoterapia, para trabajar la ansiedad, el miedo anticipatorio y las conductas de evitación. Terapia ocupacional, para una reeducación progresiva de la alimentación y las texturas, de forma segura y gradual. Con acompañamiento adecuado es posible mejorar significativamente la calidad de vida y recuperar la alimentación sólida. No es algo que debas enfrentar en soledad. Espero te ayude esta respuesta. Saludos


Cuando existe una sensación persistente de ahogo al comer, con todos los exámenes médicos normales, suele tratarse de un cuadro funcional asociado a ansiedad, como una fobia a la deglución (fagofobia) o una respuesta de hipersensibilidad corporal que se mantiene por el miedo anticipatorio. No es algo “imaginario”: la sensación es real, pero su origen es principalmente ansioso y no estructural. Este tipo de dificultad se aborda mejor con un enfoque integrador: psicoterapia enfocada en ansiedad (idealmente cognitivo-conductual con exposición gradual), acompañamiento de un fonoaudiólogo para reentrenar la deglución con seguridad, y eventualmente evaluación psiquiátrica si la ansiedad es muy alta. Con trabajo progresivo y sin forzar, muchas personas logran recuperar la capacidad de comer sólido y mejorar significativamente su calidad de vida.


Estimado Por lo que. mencionas, tu estad de salu física está bien. Hay casos que se relacionan con un estado de ansiedad y angusta que se aparece frente a la comida sólida y uqe afcta a tu salud mental, que has podido sortaer evitando comer sólido. A mi me parece un cuadro relacionado con una fobia y quizás podrías consultar con un psicólogo o psiquitra que trabaje con este tema. Cognitivos conductuales podría ayudarte, y si se especializa con trastornos alimentarios, mejor sería. Suerte


Estimado/a te recomiendo que busques profesionales con formación o especialización en trastornos alimenticios, si los examenes no evidencian algun trastorno o patologia medica, un psicologo con formacion en trastarnos de la alimentación podria orientarte mejor.


Cuando los exámenes salen bien pero el malestar continúa, muchas veces estamos frente a un problema ligado a la ansiedad o a una respuesta corporal aprendida. La sensación de ahogo al comer puede mantenerse por el miedo y la tensión, formando un círculo difícil de romper. Lo más indicado es consultar con un psicólogo clínico, especialmente si trabaja ansiedad o fobias, y ojalá con apoyo médico. Con acompañamiento adecuado es posible volver poco a poco a una alimentación más normal y mejorar tu bienestar. Esto tiene tratamiento.


Lamento mucho lo que estás experimentando, imagino la angustia que debes sentir al haber pasado por diversas evaluaciones médicas y aún así no tener un diagnóstico certero. El hecho de que los exámenes fisiológicos hayan salido negativos, demuestra que es bastante probable que lo que estás viviendo se trate de una dificultad funcional relacionada con emociones de ansiedad o miedo asociados al acto de tragar, esta experiencia de malestar generen anticipación y ansiedad que hagan que tu cuerpo se bloquee y se tense y por lo tanto la comida no pase, generándose un circulo vicioso que va efuerzando el problema. Muchas veces esta situación se relaciona con una fagofobia (miedo a tragar). Para resolver esta situación es recomendable que complementes tratamiento fonoaudiológico (con un experto en deglusión), con psicoterapia, para que con la ayuda psicológica profesional puedas comprender cómo se originó esta situación, trabajar la ansiedad que se genera al momento de comer y realizar un trabajo de exposición progresiva a diferentes texturas para que de a poco puedas ir recuperando la confianza al tragar.


o que describes es consistente con un cuadro frecuente: dificultad para tragar de origen funcional/ansioso (a veces llamado fagofobia o ansiedad asociada a la deglución). El dato clave es que tienes estudios orgánicos normales y el problema aparece con sólidos, acompañado de ansiedad y evitación. Con los años, esa evitación mantiene y refuerza el síntoma. No es “imaginario”, pero no está en el esófago, sino en el circuito ansiedad–atención–conducta: hipervigilancia al tragar → sensación de bloqueo → aumento de ansiedad → evitación → alivio momentáneo → el problema se cronifica. Qué suele ayudar (basado en evidencia clínica): Psicoeducación: entender el mecanismo reduce el miedo a “ahogarse”. Exposición gradual a texturas: jerarquía desde purés más densos → blandos → sólidos pequeños, en pasos muy controlados. Manejo de ansiedad en el momento de comer: respiración lenta, ritmo de ingesta, foco atencional externo. Reestructuración cognitiva: trabajar las interpretaciones catastróficas (“no me va a pasar”). Apoyo complementario: fonoaudiología (deglución) y, si corresponde, evaluación psiquiátrica. Después de 10 años, es tratable, pero requiere protocolo estructurado y constancia. Evitar sólidos mantiene el problema; la mejora viene por exposición progresiva, no por forzarse de golpe. Si quieres, puedo ayudarte a diseñar una pauta paso a paso adaptada a tu caso y acompañarte en el proceso. Puedes agendar una sesión presencial en Viña del Mar o también online desde cualquier parte de Chile. Saludos


Sí, existen casos similares. Me llama la atención que describes una dificultad presente desde hace muchos años y que, pese a múltiples estudios médicos, no se han encontrado alteraciones que expliquen los síntomas. En algunas personas, especialmente después de experiencias de atragantamiento, sensaciones corporales intensas o episodios de ansiedad, puede desarrollarse un miedo muy fuerte a tragar ciertos alimentos, lo que lleva a evitar texturas sólidas y a mantenerse en un estado constante de vigilancia al comer. El hecho de que aparezca ansiedad junto con la sensación de ahogo parece ser un elemento importante a considerar. Afortunadamente, este tipo de dificultades puede trabajarse y muchas personas logran recuperar gradualmente una alimentación más variada y una mejor calidad de vida.


¡Hola! Lamento que lleves tantos años enfrentando esta dificultad; imagino lo frustrante que debe ser, especialmente después de haberte realizado tantos exámenes sin encontrar una causa física. Si los estudios médicos han descartado alteraciones orgánicas, una posibilidad que podría explorarse es que tus síntomas estén relacionados con una dificultad en la forma en que tu cerebro procesa ciertas sensaciones al comer, especialmente las texturas y la sensación del alimento al pasar por la garganta. Esto puede hacer que, aunque físicamente no exista una obstrucción, tu cuerpo perciba que comer es peligroso, generando sensación de ahogo, ansiedad y la necesidad de evitar ciertos alimentos. Esto, porque, algunas personas experimentan las texturas, consistencias o sensaciones al tragar de una forma mucho más intensa que otras. Por supuesto, esto no significa que sea necesariamente tu caso, pero considerando la duración de los síntomas y que ya se han descartado causas médicas, podría ser útil consultar con un psicólogo o un equipo especializado en conducta alimentaria e integración sensorial para realizar una evaluación más completa. Te deseo mucho éxito y espero que puedas encontrar el apoyo adecuado para mejorar tu calidad de vida.


Hola. Lamento mucho lo que has vivido. Cuando los exámenes físicos son normales y esta dificultad se mantiene por años, es importante considerar también una evaluación psicológica especializada. En algunos casos, la ansiedad, el miedo al atragantamiento o una fobia a deglutir pueden mantener este tipo de síntomas, incluso cuando no existe una causa orgánica. He acompañado a personas con situaciones similares y, con un abordaje adecuado, es posible mejorar significativamente la calidad de vida. Si lo deseas, puedes escribirme por interno y con gusto te orientaré.


Puedes evaluar iniciar un proceso de psicoterapia!


Solo he conocido un caso por un referido, de un niño que además está diagnosticado con TEA (trastorno del espectro autista). ¿Ha sufrido alguna experiencia que catalogue de traumática? Podría haber un componente de ansiedad o de evitación por miedo a atragantarse, pero la dificultad para tragar debe seguir considerándose un síntoma médico que requiere evaluación integral. 1. Lo que describe es compatible con disfagia o con una fobia a tragar/atragantarse, sobre todo porque hay evitación de sólidos, ansiedad anticipatoria y preferencia por texturas líquidas o muy coladas. 2. Que sus estudios hayan salido normales es una buena señal, pero no excluye por completo un problema funcional de la deglución ni un cuadro ansioso asociado a la alimentación; por eso es importante integrar los hallazgos con los síntomas y la evolución. 3. A nivel psicológico, sí puede trabajarse, especialmente si el miedo al atragantamiento está manteniendo la evitación y la limitación alimentaria. En estos casos, la intervención suele ser útil cuando se aborda de forma gradual y coordinada con evaluación médica. 4. Lo más recomendable es un manejo multidisciplinario, idealmente con gastroenterología, fonoaudiología/logopedia y salud mental, para diferenciar una disfagia orgánica de una dificultad funcional o ansiosa. 5. Si esto está afectando su peso, su nutrición o su calidad de vida, no lo normalice; vale la pena continuar la evaluación porque la dificultad crónica al comer sí merece tratamiento, aunque los exámenes previos hayan sido normales. Para que lo tenga en cuenta: En un caso de disfagia funcional, idealmente interviene un equipo multidisciplinario. • Gastroenterólogo, para descartar causa orgánica y orientar el estudio de la deglución. • Otorrinolaringólogo, si hay que evaluar faringe, laringe o síntomas altos de deglución. • Fonoaudiólogo/logopeda, para valorar y rehabilitar la función deglutoria. • Nutricionista, para asegurar un plan alimentario seguro y suficiente. • Psicólogo o psiquiatra, cuando hay ansiedad, miedo a atragantarse o evitación alimentaria asociada. • Neurólogo o rehabilitador, si hay sospecha de compromiso neurológico o necesidad de rehabilitación especializada. En la práctica, la coordinación entre estos profesionales permite diferenciar una disfagia funcional de otras causas y definir el tratamiento más adecuado. Buen día.


Hola, yo he trabajado en psicoterapia con casos similares, si se descartan causas médicas puede tratarse de ansiedad, fobia o TOC dependiendo de tu situación particular. En esos casos con psicoterapia mejora. Si tienes más preguntas en esa línea, puedes escribirme


¡Hola, buenas tardes! Por lo que estas pasando se llama Fagofobia, es un trastono de la anisedad que debe ser tratado en terapia


Te recomiendo realizar terapia EMDR. Te invito a tomar terapia conmigo.


Hola, gracias por tu pregunta. Lamento que lleves 10 años con esta sensación y entiendo lo mucho que debe estar afectando tu calidad de vida y tu alimentación. Has hecho un recorrido médico muy completo y debe ser muy frustrante no encontrar aún una respuesta clara. Cuando los estudios médicos salen dentro de lo esperado y la sensación de ahogo persiste, muchas veces se observa que el cuerpo y la vida emocional están muy conectados. La ansiedad al comer puede ir aumentando la tensión de la musculatura que participa en la deglución, y eso hace que la sensación se mantenga o se intensifique, entrando en un círculo que es muy difícil de romper solo. No se trata de que una cosa cause la otra, sino de que ambas pueden influirse mutuamente. Por eso, además de mantener tu seguimiento médico y nutricional -que por tu peso es muy importante- un espacio terapéutico puede ayudarte a explorar con calma cómo estás viviendo este síntoma, qué situaciones lo hacen más intenso y a construir poco a poco una relación con más seguridad al momento de comer. Te recomiendo que lo puedas conversar con tu equipo médico para evaluar un acompañamiento integral que incluya apoyo psicológico y nutricional. Espero que puedas encontrar un espacio que te ayude a mejorar tu bienestar.


Hola. Después de tantos años viviendo esta dificultad, es comprensible que quieras encontrar una solución. Aunque los estudios médicos hayan resultado normales, la sensación de ahogo y el miedo al tragar son reales y pueden mantenerse asociados a ansiedad y temor a atragantarse. Existen cuadros como la disfagia funcional o la evitación alimentaria por miedo, pero no es posible determinar un diagnóstico por este medio. Te recomendaría una evaluación multidisciplinaria y, especialmente, consultar con un psicólogo con experiencia en ansiedad, fobias y dificultades relacionadas con la alimentación. Se pueden utilizar tratamientos que incorporan exposición gradual a distintas texturas y trabajo sobre el miedo a tragar, avanzando progresivamente y de forma segura. También puede ser útil el acompañamiento de un profesional especializado en deglución y nutrición.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.