Preguntas de pacientes (152)

  • Se puede tratar la adición a la comida?

    Se puede tratar la adición a la comida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Sí, se puede tratar. Y se puede revertir.
    La llamada “adicción a la comida” no es simplemente falta de fuerza de voluntad. Es un circuito de aprendizaje donde el cerebro asocia comida —especialmente azúcar y ultraprocesados— con alivio emocional, regulación del estrés o recompensa rápida.
    Desde la neurociencia ocurre algo muy claro:
    Estrés, ansiedad o vacío activan malestar interno.
    La comida genera liberación de dopamina y alivio momentáneo.
    El cerebro aprende que esa es una vía eficaz de regulación.
    Cada repetición fortalece el hábito.
    Con el tiempo, el impulso deja de ser consciente y se vuelve automático.
    El tratamiento funciona cuando no se centra solo en “hacer dieta”, sino en intervenir el patrón completo:
    Identificar qué emoción está siendo regulada con comida.
    Detectar los pensamientos que justifican el impulso (“me lo merezco”, “empiezo el lunes”).
    Trabajar regulación emocional sin recurrir al alimento.
    Reentrenar el sistema de recompensa.
    Diseñar prevención de recaídas.
    Yo trabajo con un modelo integrativo, combinando herramientas como TCC, DBT (manejo de impulsos), EMDR cuando hay experiencias emocionales no resueltas, hipnosis clínica para automatismos y trabajo narrativo sobre identidad y autoimagen. El objetivo no es solo que comas menos, sino que tu cerebro deje de necesitar la comida como regulador.
    Si quieres abordarlo de manera estructurada y profunda, podemos coordinar una evaluación y trabajar directamente el circuito que sostiene la conducta.


  • Hace algunas semanas no logro conciliar el sueño, duermo 4 horas diarias y no siento sueño durante

    Hace algunas semanas no logro conciliar el sueño, duermo 4 horas diarias y no siento sueño durante el día, siento un cansancio generalizado en mi cuerpo, me siento muy cansada y un poco efusiva durante el día, la ansiedad me ataca, estoy comiendo más de lo normal. Pienso que puede ser estres

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que describes podría estar relacionado con una sobrecarga de estrés que está alterando tanto tu sistema nervioso como tus hábitos emocionales y físicos. Desde mi enfoque, podemos trabajar para identificar y regular las causas subyacentes que afectan tu descanso y bienestar. Aquí tienes algunos puntos clave:

    1. Estrés y sistema nervioso
    El estrés sostenido puede mantener tu sistema nervioso en un estado de hiperactivación, impidiendo que entres en un estado de relajación necesario para dormir profundamente. Esto también explica el cansancio acumulado y la ansiedad que experimentas durante el día.

    2. Reprograma tu ritmo de descanso
    Rutina nocturna relajante: Establecer un hábito antes de dormir (como apagar pantallas, practicar respiración profunda o escribir en un diario) ayudará a enviar señales a tu cerebro de que es momento de descansar.
    Respiración para calmar el cuerpo: Usa la técnica de 4-7-8 (inhala en 4 segundos, retén en 7 y exhala en 8) para reducir la activación antes de dormir.

    3. Gestiona la ansiedad
    La ansiedad puede estar intensificando tu dificultad para dormir y tus impulsos, como el aumento en la alimentación. Trabajaremos en identificar los pensamientos automáticos que disparan esa ansiedad y en técnicas para manejarlos.

    4. Reconecta con tus necesidades físicas
    El cansancio generalizado y la hiperactividad diurna pueden ser una respuesta de tu cuerpo intentando compensar la falta de sueño. Incorporar pausas activas o prácticas de relajación durante el día puede ayudarte a equilibrar esa energía.

    5. Transforma hábitos emocionales
    Exploraremos cómo el estrés está influyendo en tu relación contigo misma y tus emociones. Desde ahí, trabajaremos en generar hábitos que te permitan enfrentar la carga diaria con mayor calma y resiliencia.

    Si necesitas apoyo para regular tu descanso y manejar el estrés, estoy aquí para acompañarte en este proceso y ayudarte a recuperar tu equilibrio físico y emocional. Saludos!


  • Tengo una agorafobia tremenda, me da terror estar fuera de mi casa o con gente, me entran unas ganas

    Tengo una agorafobia tremenda, me da terror estar fuera de mi casa o con gente, me entran unas ganas de llorar y aflicción cuando tengo que salir. Me pueden decir si esta situación se puede tratar?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que estás viviendo con la agorafobia es algo muy doloroso, y es completamente entendible que te sientas atrapado en esa situación. Sí, la agorafobia se puede tratar y mejorar significativamente. Desde mi enfoque, basado en neurociencia y hábitos emocionales, se puede trabajar en reestructurar las respuestas emocionales y cambiar los patrones neuronales que están alimentando el miedo y la angustia que sientes al salir o estar con otras personas.

    ¿Por qué ocurre la agorafobia?
    La agorafobia está asociada con una respuesta exagerada de miedo hacia ciertos lugares o situaciones, que se vuelve más intensa cuando hay un sentimiento de no tener control sobre lo que puede ocurrir. Es común que se origine a partir de una experiencia traumática, de ansiedad no resuelta, o de patrones de pensamiento que crean la creencia de que estar fuera de casa o rodeado de gente es peligroso.

    El miedo está principalmente anclado en la anticipación: el cerebro sobre-estima el peligro de situaciones sociales o al salir de casa, generando ansiedad y creando una sensación de falta de seguridad. Esto se refuerza con el tiempo, creando un ciclo que se vuelve cada vez más difícil de romper.

    ¿Cómo se puede tratar?
    Desensibilización gradual: A través de la exposición gradual a las situaciones que generan miedo, se puede enseñar a tu cerebro a reprogramar las respuestas emocionales. La idea es comenzar con situaciones que causen menos angustia y gradualmente enfrentarlas de manera controlada, lo que ayuda a reducir el miedo y la ansiedad.

    Reestructuración emocional: Trabajar para cambiar las creencias limitantes que tienes sobre el exterior o las situaciones sociales es clave. Esto implica un enfoque profundo en identificar los miedos subyacentes que están siendo proyectados sobre esos lugares o personas, y cambiar esos patrones de pensamiento para que no desencadenen una respuesta tan extrema.

    Fortalecer el sistema nervioso: Técnicas como la respiración profunda, mindfulness y el trabajo sobre la autocompasión pueden ayudar a calmar el sistema nervioso y reducir las respuestas de lucha o huida que alimentan el miedo.

    Trabajo integral: Desde mi enfoque, podemos integrar todo esto con un trabajo más profundo en los hábitos emocionales que han formado estas reacciones. Esto te permitirá crear una nueva forma de responder a esas situaciones y, con el tiempo, hacer que tu vida social y tu independencia fuera de casa se vuelvan mucho más manejables.

    ¿Cuál es el camino hacia la mejora?
    Recuperar el control sobre la agorafobia es un proceso que involucra trabajar en tus emociones y en la forma en que tu cerebro responde al miedo. Con el enfoque adecuado, podemos ir abordando gradualmente esas reacciones automáticas de ansiedad y aprender a disfrutar de las interacciones sociales y la independencia fuera de casa.

    Si te gustaría, podemos diseñar un plan personalizado que aborde la agorafobia desde un enfoque profundo y eficaz. Es completamente posible superar este miedo y recuperar la libertad emocional para poder vivir con más tranquilidad.
    Saludos!


  • Me detectaron agorafobia llevo dos años desde que sufri mi primera crisis de panico, hace año y medio

    Me detectaron agorafobia llevo dos años desde que sufri mi primera crisis de panico, hace año y medio me dieron clonex 0,5 pero no me ayuda en nada. Tan solo saber que tengo que salir me da un sin fin de sensaciones desagradables que puedo hacer ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lamento que estés pasando por esta situación tan desafiante. La agorafobia y las crisis de pánico pueden ser debilitantes, y es muy común que los medicamentos como el clonex no aborden completamente la raíz emocional y neurológica del problema. Desde mi enfoque basado en neurociencia y hábitos emocionales, es posible hacer frente a este desafío y trabajar para cambiar las respuestas automáticas de miedo.

    ¿Por qué ocurre la agorafobia?
    Las crisis de pánico y la agorafobia se desarrollan cuando el cerebro asocia ciertos lugares o situaciones con el peligro, aunque no haya amenaza real. Esto genera una respuesta de "lucha o huida" (activación del sistema nervioso), que produce síntomas como sudoración, taquicardia y malestar general. Esta respuesta se refuerza con el tiempo, creando un círculo vicioso de miedo y evitación.

    ¿Qué puedes hacer para comenzar a romper el ciclo?
    Reconocer y desafiar los patrones de pensamiento: El primer paso es identificar los pensamientos automáticos que aparecen cuando piensas en salir. Estos pensamientos suelen ser irracionales o desproporcionados. Al empezar a cuestionarlos y reemplazarlos por pensamientos más realistas y equilibrados, puedes reducir la ansiedad anticipatoria.

    Exposición gradual y controlada: La exposición gradual es clave para reprogramar las respuestas automáticas del cerebro. Comienza con actividades pequeñas y alcanzables, como salir brevemente o ir a lugares tranquilos, sin presionarte para hacer grandes avances de inmediato. Con el tiempo, el cerebro aprenderá que esos lugares no son peligrosos y las respuestas de pánico disminuirán.

    Regular tu sistema nervioso: Técnicas de relajación como la respiración profunda, el mindfulness y la relajación muscular progresiva pueden ayudarte a reducir la intensidad de los síntomas físicos de ansiedad. Estas prácticas activan el sistema nervioso parasimpático, promoviendo la calma.

    Reprogramar hábitos emocionales: El miedo no solo es una respuesta física, sino también emocional. Trabajar en cambiar la relación con el miedo y aprender a manejar las emociones te permitirá disminuir el impacto que estas situaciones tienen en tu vida. Esto incluye aceptar la incomodidad sin dejar que te controle.

    Apoyo profesional: Si bien los medicamentos pueden ofrecer un alivio temporal, no abordan el origen emocional del problema. Un acompañamiento terapéutico puede ser muy útil para trabajar en la raíz del miedo y las crisis de pánico. Desde mi enfoque, podemos trabajar juntos para romper estos patrones, restaurar el equilibrio emocional y reducir el impacto de la agorafobia en tu vida.

    Es completamente posible superar la agorafobia con las estrategias adecuadas y un enfoque holístico. Si te gustaría, podemos trabajar en conjunto para aplicar estas herramientas y avanzar hacia una vida más libre y tranquila.






  • hace alrededor de un mes que siento mareos, dolores de cabeza, aumento en frecuencia cardiaca, me cuesta

    hace alrededor de un mes que siento mareos, dolores de cabeza, aumento en frecuencia cardiaca, me cuesta respirar, y tengo mucho miedo a que me pase algo malo. Me da miedo subirme a la micro llena. Aun no veo medico, reserve hora a medico y quiero ver un psicologo ¿seran crisis de panico?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que describes tiene características comunes de una crisis de pánico, aunque solo un profesional médico o psicoterapeuta podría hacer un diagnóstico formal. Las crisis de pánico pueden incluir síntomas físicos intensos como mareos, dolores de cabeza, palpitaciones, dificultad para respirar y un miedo abrumador a que algo malo suceda, lo cual coincide con lo que mencionas. Además, el miedo a situaciones como subirse a una micro llena puede ser una manifestación de una fobia social o agorafobia, que a veces se desarrolla a raíz de las crisis de pánico.

    Desde mis enfoques de neurociencia y hábitos emocionales:
    Respuesta del cerebro al estrés
    Durante una crisis de pánico, el cerebro activa el sistema de "lucha o huida", lo que aumenta la frecuencia cardiaca, hace que respiremos más rápido y genera una sensación de mareo o falta de aliento. Este mecanismo está relacionado con la amígdala, que es la parte del cerebro encargada de procesar el miedo. Cuando experimentamos un ataque de pánico, el cerebro interpreta ciertos estímulos como amenazas, aunque no haya peligro real.

    Ciclo de ansiedad y miedo
    Al tener una crisis de pánico, el miedo puede generar más ansiedad, creando un ciclo de preocupación constante, especialmente cuando anticipas que algo malo pueda suceder (como en la micro llena). Este ciclo puede perpetuar los síntomas, ya que el cuerpo entra en alerta ante situaciones que previamente asociamos con miedo, aunque sea sin una causa concreta.

    Impacto emocional y fisiológico
    Las crisis de pánico no solo afectan el cuerpo, sino también las emociones. La ansiedad constante puede aumentar la tensión muscular, los dolores de cabeza y la fatiga. Esto refuerza el malestar general, lo que puede hacer que se eviten ciertas situaciones, como el transporte público, y limitar tu rutina diaria.

    ¿Qué puedes hacer?
    Técnicas de respiración y relajación:
    Cuando sientas que los síntomas comienzan a aparecer, intenta practicar la respiración profunda: inhala por 4 segundos, retén el aire por 4 segundos y exhala lentamente por 6 segundos. Esto puede activar el sistema nervioso parasimpático y reducir la respuesta de pánico.

    Mindfulness:
    El mindfulness es una excelente herramienta para reducir la ansiedad. Al practicarlo, aprendes a estar más presente y consciente de tus sensaciones, lo que puede disminuir la intensidad de los ataques de pánico al darte un sentido de control sobre lo que sientes.

    Desensibilización gradual:
    Si tienes miedo a ciertas situaciones (como la micro llena), una estrategia eficaz es enfrentarte a esas situaciones de forma gradual y controlada. Por ejemplo, podrías empezar por viajar en la micro en momentos menos concurridos y, poco a poco, ir aumentando la exposición a situaciones más difíciles.

    Consultar con un especialista:
    Dado que ya has reservado una cita con un médico y estás considerando ver a un psicólogo, es muy importante que sigas estos pasos. El médico puede descartar cualquier causa física y te recomendará los tratamientos adecuados. El psicólogo puede trabajar contigo en la parte emocional, enseñándote herramientas como la terapia cognitivo-conductual (TCC), que es especialmente efectiva para tratar las crisis de pánico y la ansiedad generalizada.

    ¿Es grave?
    No parece grave desde un punto de vista médico, pero estos síntomas pueden ser muy disruptivos en tu vida diaria. Lo importante es que has dado el paso de buscar ayuda, lo cual es fundamental para comenzar a entender y manejar la ansiedad de forma efectiva. La intervención temprana puede prevenir que estos episodios se vuelvan más frecuentes o intensos. Si te sientes preparada, puedo acompañarte en este proceso y trabajar juntos en los hábitos emocionales que te permitirán gestionar mejor tu ansiedad. Saludos!


  • tengo23, mi memoria a corto plazo está fallando, déficit atencional. sufro de un enorme estrés (todo

    tengo23, mi memoria a corto plazo está fallando, déficit atencional. sufro de un enorme estrés (todo el año), mucha impotencia, agresividad, ganas de morir, inapetencia sexual, problemas con mi pareja, mucha soledad, soy introvertida. Debo tomar hora con psicólogo con algún tipo de especialidad,cual?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Hay varios elementos sobre los cuales hacer mención:

    Impacto del estrés en el cerebro: El estrés crónico tiene un efecto directo sobre el cerebro, especialmente en áreas como el hipocampo y la corteza prefrontal, que son responsables de la memoria y la atención. Cuando el cuerpo y el cerebro están en constante estado de alerta, se produce una sobrecarga de cortisol (la hormona del estrés), que afecta la capacidad de concentrarse y recordar información. Además, el estrés sostenido puede desregular el sistema emocional, lo que contribuye a la irritabilidad, agresividad e incluso a los pensamientos de desesperanza.
    Conexión entre emociones y hábitos: La impotencia y la agresividad pueden estar relacionadas con hábitos emocionales que se han desarrollado como respuestas automáticas al estrés y la soledad. Con el tiempo, tu cerebro puede haber aprendido a reaccionar a situaciones difíciles con frustración o sentimientos de impotencia, lo que refuerza este ciclo. Este patrón puede hacer que sea difícil romper con el estado de ánimo negativo sin un trabajo consciente en modificar estos hábitos emocionales.
    Relación entre el estrés y el deseo sexual: El estrés crónico también puede afectar el deseo sexual, ya que el cerebro prioriza la supervivencia sobre el placer. La falta de apetito sexual es una respuesta común cuando el cuerpo está bajo presión constante, ya que el sistema de recompensa se desactiva o responde de forma débil frente a estímulos placenteros. Este mismo sistema, que regula el placer y el bienestar, puede estar inhibido, lo que contribuye a la sensación de desconexión emocional y problemas con la pareja.

    La neuroplasticidad nos dice que el cerebro puede cambiar, pero para ello es necesario intervenir conscientemente en los hábitos emocionales y de pensamiento. Trabajar en la gestión del estrés, aprender a identificar y modificar patrones emocionales dañinos, y desarrollar hábitos de autocuidado emocional (como la meditación, la respiración profunda o la escritura terapéutica) puede ayudar a tu cerebro a salir de este ciclo de reactividad.

    Saludos!


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  • si crecí lleno de traumas, con mucha violencia por parte de mis padres, y ahora que soy adulto estoy

    si crecí lleno de traumas, con mucha violencia por parte de mis padres, y ahora que soy adulto estoy haciendo lo mismo que hacían conmigo, tengo mi vida hecha un desastre tendré solución? habrá alguna forma de tratarme y cambiar este circulo vicioso?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lamento mucho que hayas tenido esa experiencia tan dolorosa en tu infancia. Crecer en un ambiente de violencia genera heridas profundas que pueden continuar afectando tus relaciones y tu bienestar emocional en la vida adulta. Es completamente comprensible que te sientas atrapado en un ciclo vicioso. La buena noticia es que, desde mi enfoque basado en neurociencia y hábitos emocionales, sí existe solución.

    ¿Por qué repites estos patrones?
    Los traumas de la infancia dejan huellas en el cerebro que, con el tiempo, se convierten en patrones automáticos de pensamiento, emoción y comportamiento. El cerebro, en un intento de procesar el dolor no resuelto, tiende a repetir lo conocido, incluso si esa repetición es destructiva. Esto explica por qué, a pesar de desear algo diferente, las mismas conductas de agresividad o violencia pueden salir a la luz en tu vida adulta.

    ¿Qué se puede hacer para romper este círculo vicioso?
    Reconocer el patrón: El primer paso es identificar conscientemente cómo los traumas pasados están influyendo en tu vida actual. Esta toma de conciencia es crucial para empezar a cambiar la narrativa interna.

    Reprogramación de hábitos emocionales: El cerebro puede aprender nuevos hábitos emocionales y de pensamiento. Al trabajar en modificar las respuestas emocionales automáticas que provocan la agresividad o la repetición de patrones, es posible reasignar nuevas reacciones que estén alineadas con el bienestar. Esto se logra a través de técnicas como la reconstrucción cognitiva y el entrenamiento emocional.

    Liberar las emociones reprimidas: El trauma de la violencia se manifiesta en emociones no procesadas. Expresar y procesar esas emociones de forma segura (a través de la terapia o actividades emocionales) es esencial para aliviar el dolor y evitar que se manifiesten a través de la agresividad.

    Redefinir tu relación con el poder y la vulnerabilidad: En muchas ocasiones, quienes crecieron con violencia tienden a asociar poder con control y agresión. Cambiar esta relación, reconociendo que el verdadero poder radica en la autocompasión y la vulnerabilidad, puede cambiar la manera en que te relacionas con los demás.

    Apoyo profesional: El acompañamiento terapéutico es crucial para abordar las heridas profundas de la infancia y trabajar en la transformación de esos patrones. Si deseas acompañamiento, puedo ayudarte a trabajar en este proceso para crear una nueva forma de relacionarte contigo mismo y con los demás, rompiendo ese ciclo de violencia.

    Si estás dispuesto a comenzar este viaje de sanación, podemos trabajar juntos para deshacer los efectos de esos traumas y crear una nueva narrativa para tu vida. El cambio es posible, y empezar a sanar es el primer paso para lograrlo.


  • Es posible que desaparezca la Ergofobia? Llevo dos años sin trabajar por que me da miedo a no ser competente

    Es posible que desaparezca la Ergofobia? Llevo dos años sin trabajar por que me da miedo a no ser competente en mis labores asignadas, además siento que me cuesta aprender nuevas cosas, no le tengo miedo a la gente con quien pueda trabajar, me da miedo fracasar, no hacer bien el trabajo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Sí, es posible que desaparezca. Pero no desaparece sola.
    Lo que describes no es simplemente “miedo a trabajar”. Es un patrón de ansiedad anticipatoria ligado al desempeño y a la autoexigencia. El foco no está en las personas, sino en el miedo a no ser competente, a equivocarte o a fracasar.
    Desde la neurociencia, cuando el cerebro asocia trabajo = posible fracaso, se activa el circuito de amenaza. Para protegerte, aparece la evitación. Y cada vez que evitas, la ansiedad baja momentáneamente… reforzando el patrón. Después de dos años, ya no es solo miedo: es un hábito neuronal consolidado.
    La buena noticia es que estos circuitos se pueden reentrenar.
    El trabajo no consiste en “pensar positivo”, sino en:
    Identificar el patrón de autoexigencia que activa la amenaza.
    Intervenir el diálogo interno anticipatorio.
    Trabajar la exposición progresiva al desempeño.
    Reentrenar el sistema nervioso para tolerar error y aprendizaje sin activar alarma extrema.
    El objetivo no es eliminar el miedo, sino que deje de dirigir tu vida.
    Si quieres abordarlo de manera estructurada y profunda, puedes contactarme y coordinamos una evaluación para trabajar directamente el patrón que está sosteniendo esta evitación.


  • He disminuido mi libido y estoy preocupada, ya van 7 meses sin relaciones con mi pareja, necesito tratamiento?

    He disminuido mi libido y estoy preocupada, ya van 7 meses sin relaciones con mi pareja, necesito tratamiento? Me realicé examenes de sangre y todo esta normal

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    El problema de una persona que ha disminuido su libido progresivamente podemos abordarlo de la siguiente manera:

    Explicación del problema:
    A nivel neurológico:
    La disminución de la libido puede estar relacionada con cambios en los circuitos de recompensa del cerebro. Factores como el estrés crónico, la fatiga o la ansiedad pueden alterar la producción de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que son cruciales para el deseo sexual. Cuando estos circuitos no funcionan adecuadamente, la persona puede perder interés en actividades que solían ser placenteras, incluida la actividad sexual.
    Además, patrones de comportamiento que refuercen la evitación de la intimidad pueden haber sido establecidos, haciendo que el cerebro asocie la sexualidad con la ansiedad o el estrés, lo que disminuye aún más el deseo.

    Hábitos emocionales no resueltos:
    La disminución de la libido puede estar vinculada a emociones no procesadas o conflictos internos. La persona puede estar lidiando con sentimientos de estrés, tristeza o insatisfacción en su vida, lo que puede traducirse en una desconexión emocional y una pérdida de interés sexual.
    Experiencias pasadas, como traumas emocionales o relaciones fallidas, también pueden influir en la forma en que la persona percibe la intimidad, generando una resistencia emocional que afecta su deseo sexual.

    Recomendación:
    Te recomendaría explorar tus preocupaciones sobre la libido en un espacio terapéutico, para procesar emociones y conflictos que pueden estar afectando tu deseo.
    Identificación de desencadenantes emocionales:
    Trabajar en identificar situaciones, emociones o pensamientos que estén relacionados con la disminución de la libido. Esto puede ayudar a entender mejor tus sentimientos y a liberar cualquier carga emocional.
    Fomentar la conexión emocional:
    Sugerir actividades que promuevan la intimidad emocional y la comunicación con la pareja, ya que fortalecer la conexión emocional puede mejorar la libido. Practicar la conexión corporal también puede ayudar a recuperar el interés sexual.
    Establecimiento de hábitos saludables:
    Recomendar cambios en el estilo de vida, como ejercicio regular, una dieta equilibrada y técnicas de manejo del estrés. Estas prácticas pueden mejorar el bienestar general y ayudar a restablecer el equilibrio hormonal.

    Saludos!


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  • Estoy diagnosticado con fobia social. Ya he estado con psicoterapia y farmacología (sertralina) con


    Estoy diagnosticado con fobia social.
    Ya he estado con psicoterapia y farmacología (sertralina) con 2 psicólogos, sin embargo, no encuentro que los avances hayan Estoy algo decepcionado de la psicoterapia. Podrías recomendarme algún especialista?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Entiendo lo que estás viviendo, y lamento que no hayas encontrado los avances que esperabas con los enfoques previos. Desde mi enfoque, basado en neurociencia y hábitos emocionales, te puedo decir que sí hay una forma de trabajar la fobia social de manera eficaz y profunda, que puede ser justamente lo que necesitas.

    El miedo social está muy relacionado con patrones emocionales profundos y respuestas automáticas que el cerebro ha aprendido a través del tiempo. Si no se abordan estos patrones desde una perspectiva más integral y basada en el cerebro, como sucede en mi enfoque, es posible que el progreso sea más lento o incluso no se logren resultados significativos.

    ¿Por qué mi enfoque puede ser diferente?
    Reprogramación de hábitos emocionales: En lugar de solo tratar los síntomas, trabajamos en reprogramar el sistema emocional para que el miedo y la ansiedad social ya no tengan el mismo poder. La clave está en identificar y cambiar las creencias limitantes y resistencias emocionales que refuerzan el miedo.

    Neurociencia aplicada: Mi enfoque se basa en cómo el cerebro reacciona al miedo social. Al comprender cómo se activa la respuesta de lucha o huida en situaciones sociales y cómo desactivarla, podemos entrenar al cerebro para que no reaccione con tanta intensidad.

    Cambio de patrones automáticos: La fobia social crea patrones automáticos de pensamiento y reacción que nos limitan. Al trabajar específicamente en esos patrones, podemos hacer que el cerebro aprenda nuevas respuestas más saludables y efectivas, permitiéndote sentirte más seguro y en control en situaciones sociales.

    ¿Qué resultados puedes esperar?
    Este enfoque te permitirá liberarte de la ansiedad social a través de la reestructuración emocional y el cambio de hábitos mentales y emocionales. A medida que logras transformar esas respuestas automáticas, verás avances más rápidos y sostenibles, y podrás disfrutar de una vida social más tranquila, sin que el miedo te limite.

    Si te gustaría trabajar conmigo, podemos diseñar un plan específico que se enfoque en identificar tus patrones emocionales y ayudarte a desarrollar herramientas para gestionar tu ansiedad social de manera efectiva. Estoy seguro de que juntos podemos lograr que te sientas más seguro y libre en tus interacciones sociales.
    Saludos!


  • Tengo problemas para tener relaciones sexuales, no consigo mantener la erección, he intentado con medicamentos

    Tengo problemas para tener relaciones sexuales, no consigo mantener la erección, he intentado con medicamentos que no funcionaron ¿Una terapia psicológica podría funcionar, si creo que es producto de un trauma?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Sí, una terapia psicológica basada en neurociencia puede ser altamente efectiva si reconoces que tus dificultades para mantener una erección están relacionadas con un trauma. Este tipo de desafíos están profundamente conectados con el sistema nervioso y los patrones emocionales que tu cerebro ha aprendido a lo largo del tiempo. Mi enfoque se centra en:

    - Reentrenar el cerebro emocional: Los traumas afectan la amígdala y otras áreas cerebrales que procesan el miedo y la respuesta al estrés. Trabajaremos en desensibilizar estas respuestas automáticas para que tu cerebro deje de interpretar la intimidad como una amenaza.

    - Calmar el sistema nervioso: La dificultad para mantener una erección puede ser el resultado de un estado constante de hiperactivación del sistema nervioso simpático (el encargado del "modo alerta"). A través de ejercicios específicos, te enseñaré a activar tu sistema nervioso parasimpático, que es el responsable de la relajación y la respuesta sexual.

    - Reconstruir conexiones positivas: Usaremos técnicas para crear nuevas asociaciones en tu cerebro, vinculando las experiencias sexuales con sensaciones de seguridad y disfrute, en lugar de estrés o miedo.

    - Fortalecer hábitos emocionales y de pensamiento: Cambiarás los patrones de pensamientos negativos o de anticipación al fracaso que pueden estar bloqueando tu respuesta sexual. Esto ayudará a restablecer la confianza en ti mismo.

    Desde la neurociencia, sabemos que el cerebro tiene una capacidad increíble para adaptarse y sanar (neuroplasticidad). Juntos podemos trabajar para reconfigurar esas conexiones y recuperar tu bienestar sexual.


  • Cómo puedo dejar de fumar?

    Cómo puedo dejar de fumar?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Trabajo desde la neurociencia y los hábitos emocionales, ayudando a las personas a comprender por qué su cerebro se aferra al cigarro y cómo entrenarlo para liberarse de esa dependencia. Fumar no es solo una costumbre: con el tiempo se convierte en una asociación profunda entre la nicotina y momentos de ansiedad, estrés, recompensa o incluso compañía. Por eso, dejarlo únicamente con fuerza de voluntad suele fallar: tu cerebro sigue buscando el alivio que relaciona con cada cigarro.
    Mi enfoque se centra en identificar esos disparadores emocionales y de hábito que sostienen el consumo, y en reentrenar al cerebro para responder de manera distinta. Aprendes a manejar la ansiedad y el impulso sin depender del cigarro, a construir nuevas rutinas que refuercen tu decisión, y a generar una sensación real de control y libertad. El objetivo no es simplemente dejar de fumar, sino transformar la manera en que tu mente procesa el deseo de encender un cigarro, para que no vivas en lucha constante contra la tentación.
    Si sientes que ya lo intentaste por ti mismo y no has podido, puedo acompañarte a diseñar un proceso claro y personalizado para que tu cerebro deje de asociar la nicotina con alivio y empiece a encontrar bienestar de manera natural. Así podrás dejar de fumar de forma efectiva y duradera, sin miedo a volver atrás.


  • Hace 7 meses fui mamá por segunda vez siento mucha angustia y lloro todos los dias, ya que tuve que

    Hace 7 meses fui mamá por segunda vez siento mucha angustia y lloro todos los dias, ya que tuve que volver a trabajo ¿que puedo hacer y a que medico me puedo dirigir ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que describes podría estar relacionado con una mezcla de emociones postparto y el desafío de equilibrar las responsabilidades laborales y familiares. Convertirse en mamá nuevamente es una experiencia profunda, y el regreso al trabajo puede despertar sentimientos de culpa, angustia o sobrecarga emocional. Estos síntomas son comunes, pero no por eso menos importantes.

    Desde mis enfoques:
    Entender tus emociones
    La angustia y el llanto son señales de que tu sistema emocional está sobrecargado. Desde la neurociencia, esto se puede explicar como una hiperactivación de áreas como la amígdala (asociada al estrés) y una disminución en el equilibrio entre tus emociones y las demandas del entorno.

    Regulación emocional diaria
    Pequeñas prácticas como la respiración profunda (inhalar por 4 segundos, sostener por 4 y exhalar por 6) pueden ayudarte a calmar tu sistema nervioso y a reducir la intensidad de tus emociones en los momentos más difíciles.

    Crear espacios para ti
    Aunque puede ser difícil, es importante dedicar al menos 10-15 minutos al día para conectar contigo misma. Esto puede ser a través de un paseo, una meditación guiada o simplemente un momento para escribir lo que sientes.

    Fortalecer hábitos emocionales
    Trabajar en pequeños cambios en tu rutina puede ayudarte a recuperar la calma y la energía:

    Conectar con tu bebé sin culpa: Cuando estés con tus hijos, intenta estar presente, dejando de lado el trabajo en esos momentos.
    Establecer límites laborales claros: Asegúrate de tener un tiempo definido para desconectarte del trabajo y priorizar tu bienestar.
    ¿A quién acudir?
    Te recomendaría buscar apoyo con un psicólogo especializado en temas de maternidad o salud emocional postparto, y en caso de que los síntomas persistan o empeoren, también podrías consultar a un médico especialista en salud mental (psiquiatra). Ellos podrán ayudarte a evaluar si necesitas un tratamiento adicional o un enfoque más integral.

    Desde mi enfoque de neurociencia y hábitos emocionales, puedo ayudarte a trabajar en un equilibrio emocional que respete tu proceso y te permita manejar esta etapa de tu vida con mayor tranquilidad y confianza. Si decides dar este paso, estaré aquí para acompañarte. Saludos!


  • Soy una persona que se emociona facil pero creo que hace 1 año hasta yo me sorprendo. Lloro mucho, con

    Soy una persona que se emociona facil pero creo que hace 1 año hasta yo me sorprendo. Lloro mucho, con ganas de dejarse caer al suelo.No ando triste en la calle ni nada pero cuando tengo pena quisiera no despertar (no matarme tampoco porque me da terror). Debo preocuparme o solo relajarme?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que describes muestra que estás experimentando emociones muy intensas, lo que puede ser una señal de que algo dentro de ti está pidiendo atención. Aunque dices que no andas triste todo el tiempo, esos momentos en los que la pena te abruma hasta el punto de desear no despertar reflejan una carga emocional significativa. Esto no es algo para ignorar, pero tampoco algo que deba alarmarte; es más bien una invitación a comprender qué está ocurriendo en tu interior.

    Desde mis enfoques:
    El cerebro procesa las emociones intensas en áreas como la amígdala (donde se regulan las respuestas emocionales) y el sistema límbico. Cuando estas emociones no se manejan de manera adecuada, se pueden acumular y generar respuestas como las que describes. Con un enfoque en neurociencia y hábitos emocionales, podríamos trabajar en:

    Regulación emocional
    Te ayudaré a reconocer cómo tus emociones surgen y cómo manejarlas antes de que se vuelvan abrumadoras. Técnicas como respiración consciente o escritura emocional pueden ser útiles para liberar lo que estás sintiendo.

    Entender tus patrones emocionales
    Explorar qué ha cambiado en el último año puede darte pistas sobre lo que está generando este aumento en tu sensibilidad emocional. Identificar estos factores es el primer paso para manejarlos mejor.

    Construir hábitos emocionales saludables
    Pequeños cambios diarios, como establecer rutinas que te conecten contigo misma (como caminar, meditar o escribir cómo te sientes), pueden ayudarte a procesar tus emociones con más calma y claridad.

    ¿Debes preocuparte?
    No es necesario preocuparte en el sentido de alarmarte, pero sí prestar atención y dedicarte tiempo. Tus emociones no son un problema, sino una señal de que hay algo que necesita ser escuchado y trabajado. Si sientes que este enfoque puede ayudarte, estoy aquí para acompañarte. Juntas podemos explorar estas emociones y construir un camino hacia un mayor equilibrio emocional.
    Saludos!


  • Tengo mucho miedo de conducir, cuando niña tuve un accidente, necesito salir de esta fobia , me siento

    Tengo mucho miedo de conducir, cuando niña tuve un accidente, necesito salir de esta fobia , me siento muy poco independiente por esto. ¿Tiene solución? ¿Que puedo hacer?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    El miedo a conducir después de un accidente infantil es completamente comprensible, ya que tu cerebro asocia esta actividad con peligro. Sin embargo, este tipo de fobia sí tiene solución. Desde mi enfoque basado en neurociencia y hábitos emocionales, podemos trabajar para reprogramar esas respuestas automáticas y devolverte la confianza en ti misma.

    ¿Por qué sientes este miedo?
    El accidente creó una memoria emocional intensa que tu cerebro asocia con conducir. Este recuerdo activa tu sistema nervioso, generando ansiedad y evitando que puedas sentirte segura al volante.

    ¿Qué puedes hacer?
    Reconoce y valida tus emociones: Es normal sentir miedo, pero es importante no juzgarte. Este es el primer paso para iniciar el cambio.

    Reeduca tu sistema nervioso:
    Practica respiración profunda para calmar la respuesta de lucha o huida cuando pienses en conducir.
    Usa técnicas de relajación antes de exponerte a situaciones relacionadas con manejar.
    Exposición gradual y controlada:
    Comienza por situaciones que te generen menor ansiedad, como sentarte en un auto apagado. Luego avanza progresivamente, por ejemplo, manejando en lugares tranquilos y seguros.

    Reprograma la narrativa interna:
    Cambia pensamientos como “es peligroso” por afirmaciones más útiles: “Estoy aprendiendo a manejar con calma y control”. Esto reduce la ansiedad y refuerza tu confianza.

    Fortalece tu independencia emocional:
    Trabajar en hábitos emocionales que aumenten tu autoestima y autonomía puede ayudarte a sentirte más segura al enfrentar este desafío.

    Superar esta fobia es un proceso, pero con las herramientas adecuadas y un acompañamiento profesional, es posible recuperar tu independencia. Si quieres, puedo ayudarte a implementar estos pasos y avanzar con seguridad hacia tu objetivo.


  • Hola, tengo 27 años,le cuento sufrí hace algún tiempo crisis de pánico, fui a psiquiatra y psicologo

    Hola, tengo 27 años,le cuento sufrí hace algún tiempo crisis de pánico, fui a psiquiatra y psicologo , me diagnosticaron depresión severa... tomo paroxetina, también perdí el ciclo del sueño, desde ahí no puedo dormir si no es con medicamentos. ¿Que me aconsejan para volver a la normalidad ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Las crisis de pánico son el resultado de una combinación de respuestas biológicas a situaciones percibidas como amenazantes y la falta de afrontamiento de emociones subyacentes. Este ciclo refuerza la dependencia de la evitación como mecanismo de protección.

    1. Adicción neurológica:
    Respuesta del sistema nervioso: Las crisis de pánico son el resultado de una respuesta exagerada del sistema nervioso autónomo, donde el cuerpo activa el "modo de lucha o huida". Esto involucra la liberación de neurotransmisores como la adrenalina y el cortisol, lo que provoca síntomas físicos intensos como palpitaciones, sudoración y dificultad para respirar.
    Circuitos de recompensa: A medida que la persona experimenta crisis de pánico, puede haber un aprendizaje asociativo donde ciertos desencadenantes (como situaciones o lugares) se convierten en señales de peligro, reforzando la respuesta de pánico. Esto puede llevar a evitar esas situaciones, creando un ciclo de dependencia emocional de la evitación.
    Tolerancia y sensibilización: Las personas pueden volverse más sensibles a los desencadenantes de pánico con el tiempo, desarrollando una "tolerancia" a la ansiedad que lleva a episodios más frecuentes o intensos.

    2. Hábitos emocionales no resueltos:
    Evasión de emociones: Las crisis de pánico a menudo están relacionadas con emociones no resueltas, como el estrés, la ansiedad o traumas pasados. La persona puede haber estado evitando enfrentar estas emociones, y las crisis se convierten en una forma de expresión de ese malestar reprimido.
    Ciclo de ansiedad: La anticipación de una crisis de pánico puede causar una ansiedad creciente, lo que lleva a evitar situaciones donde se teme que ocurra. Este patrón de evitación puede perpetuar la ansiedad y hacer que la persona se sienta atrapada.
    Culpabilidad y vergüenza: Las personas que experimentan crisis de pánico pueden sentirse avergonzadas o culpables por no poder controlar sus reacciones, lo que puede llevar a un mayor aislamiento y a un aumento de la ansiedad.

    La introducción de medicamentos puede complicar el tratamiento de las crisis de pánico por los siguientes motivos:

    1. Enmascaramiento de síntomas:
    Alivio temporal: Los medicamentos pueden ofrecer alivio inmediato, haciendo que el paciente evite abordar causas emocionales subyacentes.
    2. Efectos secundarios:
    Reacciones adversas: Pueden causar efectos secundarios que complican los síntomas, generando más ansiedad y un ciclo de ajustes en la medicación.
    3. Desensibilización emocional:
    Conexión emocional reducida: Algunos medicamentos pueden dificultar que el paciente procese las emociones que contribuyen a las crisis, perpetuando la evasión emocional.
    4. Dependencia y tolerancia:
    Desarrollo de tolerancia: El uso prolongado puede llevar a necesitar dosis mayores, complicando el tratamiento y aumentando la dependencia.
    5. Falta de enfoque en la terapia:
    Desviación del tratamiento psicológico: La dependencia en medicamentos puede llevar a descuidar la terapia psicológica necesaria para abordar las raíces del problema.
    6. Estigmatización del tratamiento:
    Percepción negativa: El estigma asociado a la medicación puede hacer que algunos eviten buscar ayuda o se sientan avergonzados.

    Saludos!


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  • Ante algunas situaciones mi respuesta son los golpes. Es raro en mujeres, pero yo me extralimito en mi

    Ante algunas situaciones mi respuesta son los golpes. Es raro en mujeres, pero yo me extralimito en mi accionar. Quebrando cosas y llegando a los golpes físicos. ¿Qué puedo hacer?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Lo que estás describiendo tiene una explicación muy clara desde la neurociencia y los hábitos emocionales. Cuando tu respuesta ante ciertas situaciones es la agresión, no significa que seas una persona violenta por naturaleza, sino que tu sistema nervioso está sobrecargado y responde con lo único que conoce para intentar recuperar control y alivio.
    ¿Por qué ocurre?
    Las reacciones impulsivas y desproporcionadas suelen tener su raíz en experiencias emocionales tempranas donde no se aprendió a canalizar la frustración o el miedo de forma segura. En momentos de tensión, tu cerebro activa el modo supervivencia: lucha, huida o parálisis. En tu caso, el cuerpo elige “luchar”, porque percibe amenaza o pérdida de control. No es una decisión racional, es una respuesta automática del sistema límbico.
    Lo que puedes hacer
    Entrenar la regulación emocional: aprender a detectar los primeros signos de activación (tensión, calor, respiración acelerada) y usar técnicas de respiración y anclaje corporal para interrumpir la reacción antes de que escale.
    Reprogramar hábitos emocionales: tu cerebro necesita nuevas rutas para expresar enojo sin dañar. Trabajamos en transformar el impulso en asertividad, aprendiendo a reconocer la emoción antes de que explote.
    Explorar el origen del patrón: muchas veces, estas reacciones están conectadas con antiguos sentimientos de impotencia, humillación o miedo. Desde la neurociencia y el trabajo con trauma, se pueden desactivar esos disparadores internos y liberar al cuerpo del hábito de “luchar para sobrevivir”.
    Restablecer la relación con la rabia: no se trata de eliminarla, sino de entenderla como energía vital mal canalizada. La rabia puede transformarse en fuerza y protección cuando se integra emocionalmente.
    Este tipo de reacciones sí se pueden cambiar, y con el acompañamiento adecuado el cerebro aprende a responder desde la calma, no desde el impulso.
    Si quieres, puedo acompañarte en un proceso donde trabajemos desde la neurociencia, el trauma y los hábitos emocionales para que recuperes el control sin apagar tu fuerza, sino transformándola en algo constructivo. Saludos!


  • Tengo crisis de panico me dan dos veces al dia y cada vez me dan mas fuertese. que hago?

    Tengo crisis de panico me dan dos veces al dia y cada vez me dan mas fuertese. que hago?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Entiendo completamente tu situación dado que yo mismo sufrí de crisis de pánico por varios años. La buena noticia es que descubrí cómo superarlas de manera definitiva sin recaídas. Las crisis de pánico pueden ser aterradoras, y cuando ocurren con tanta frecuencia, pueden afectar profundamente tu bienestar. Desde mi enfoque, que integra neurociencia y hábitos emocionales, te comparto algunos pasos que puedes seguir para hacer frente a estas crisis y empezar a aliviar su intensidad.

    ¿Por qué están ocurriendo las crisis de pánico?
    Las crisis de pánico se originan cuando el cerebro interpreta una amenaza, real o percibida, que desencadena la respuesta de “lucha o huida”. Aunque no haya un peligro real, el cuerpo entra en modo de emergencia, produciendo síntomas físicos como taquicardia, dificultad para respirar y sudoración. Con el tiempo, este patrón puede volverse más frecuente, ya que el cerebro asocia ciertos lugares o situaciones con el miedo, aumentando la intensidad de las crisis.

    ¿Qué puedes hacer para empezar a controlar las crisis de pánico?
    Identificar los disparadores: Trata de identificar si hay situaciones, pensamientos o emociones específicas que preceden a tus crisis de pánico. Comprender qué las desencadena te permitirá empezar a reducir la ansiedad anticipatoria que las alimenta.

    Regular el sistema nervioso: Una técnica muy efectiva para calmar la respuesta de pánico es la respiración controlada. Puedes probar la técnica de respiración profunda en la que inhalas lentamente contando hasta 4, sostienes durante 4 segundos, y luego exhalas lentamente contando hasta 6. Esto activa el sistema nervioso parasimpático, que ayuda a reducir la ansiedad.

    Cambiar la relación con el miedo: Una de las claves para romper el ciclo de pánico es cambiar tu relación con el miedo. En lugar de luchar contra los síntomas, intenta aceptarlos sin juzgarte. Reconoce que aunque incómodos, no son peligrosos, y que pasará. Cuanto más te resistas, más se intensifica.

    Exposición gradual: La exposición gradual a las situaciones que desencadenan el pánico puede ayudar a desensibilizarte. Comienza con pequeños pasos, enfrentando situaciones más controladas y poco a poco aumenta la exposición a situaciones que normalmente te generarían ansiedad.

    Fortalecer la resiliencia emocional: Trabajar en autoestima y autocompasión te ayudará a sentirte más capaz de manejar las crisis. Saber que eres capaz de afrontar las dificultades de la vida aumenta tu confianza y reduce el miedo.

    Apoyo terapéutico: Si las crisis de pánico son muy frecuentes y difíciles de manejar, te sugiero que busques apoyo terapéutico. A través de la terapia, podemos trabajar en el origen de las crisis, liberando las emociones subyacentes y utilizando herramientas específicas para reducir su frecuencia e intensidad.

    Recuerda que las crisis de pánico no definen quién eres ni tu capacidad para vivir una vida plena. Si te gustaría, podemos trabajar juntos en un enfoque personalizado para reducir la intensidad de las crisis y recuperar el control sobre tu bienestar emocional.
    Saludos!


  • Las crisis de pánico son crónicas ? eso quiere decir, Que siempre las tendre ?

    Las crisis de pánico son crónicas ? eso quiere decir,
    Que siempre las tendre ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Entiendo completamente tu situación dado que yo mismo sufrí de crisis de pánico por varios años. La buena noticia es que descubrí cómo superarlas de manera definitiva sin recaídas. Las crisis de pánico no tienen que ser crónicas ni permanentes, aunque pueden sentirse así cuando no se abordan adecuadamente. No siempre tendrás crisis de pánico, pero si no se tratan las causas subyacentes y los patrones emocionales, pueden continuar o incluso empeorar con el tiempo.

    ¿Por qué algunas personas desarrollan crisis de pánico crónicas?
    Las crisis de pánico suelen ser episodios que surgen cuando el cerebro entra en un patrón de respuesta exagerada al miedo. Este patrón se puede fortalecer si el miedo y la ansiedad no se gestionan adecuadamente, lo que puede hacer que las crisis se vuelvan más frecuentes y graves. Sin embargo, el cerebro es plástico, lo que significa que puede aprender nuevas formas de responder y manejar el miedo.

    ¿Cómo puedes evitar que las crisis de pánico se vuelvan crónicas?
    Reconocer y cambiar los patrones emocionales: Las crisis de pánico a menudo están relacionadas con creencias limitantes, miedo anticipatorio y emociones no resueltas. Al trabajar en reprogramar estos patrones emocionales y cambiar la forma en que percibes el miedo, es posible reducir la intensidad y frecuencia de las crisis.

    Desensibilización gradual: A través de la exposición gradual a las situaciones que desencadenan las crisis, tu cerebro puede aprender a asociar esas situaciones con calma en lugar de pánico. A medida que enfrentas de manera controlada los desencadenantes, las crisis tienden a disminuir.

    Fortalecer el sistema nervioso: Técnicas de relajación y regulación emocional como la respiración profunda o el mindfulness activan el sistema nervioso parasimpático y ayudan a reducir la respuesta de pánico. Al practicar estas herramientas regularmente, puedes enseñar a tu cuerpo a relajarse más fácilmente en situaciones de estrés.

    Apoyo profesional: Un enfoque terapéutico puede ser clave para superar las crisis de pánico y prevenir que se vuelvan crónicas. Desde la terapia cognitivo-conductual hasta herramientas basadas en neurociencia, trabajar en los orígenes emocionales y neurológicos de las crisis ayuda a reducir su frecuencia y su impacto.

    En resumen, las crisis de pánico no tienen por qué ser permanentes. Con el enfoque adecuado, es posible reducir su frecuencia y recuperar el control emocional. Si estás dispuesto a trabajar en ello, podemos desarrollar un plan personalizado para abordar las causas subyacentes y ayudarte a vivir de manera más tranquila y sin miedo.


  • Si tengo crisis de pánico eso afecta a mi hijo de casi 2 años? Ya que el todavía toma pecho por que

    Si tengo crisis de pánico eso afecta a mi hijo de casi 2 años? Ya que el todavía toma pecho por que es alérgico y lo he notado mas melancólico y como con mucha pena y suspira.
    No quiero dejar de lactar por que con eso me siento bien estando junto a el.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Ps. Francisco Etchegaray

    Sí, las crisis de pánico pueden influir en tu hijo, especialmente a través de la conexión emocional y física que comparten, pero esto no significa que debas dejar de lactar. Desde la neurociencia y los hábitos emocionales, podemos entender y trabajar en cómo minimizar ese impacto mientras te cuidas emocionalmente.

    Conexión emocional y espejo neural: Los niños pequeños son muy sensibles al estado emocional de sus cuidadores porque sus cerebros están en pleno desarrollo y funcionan como "espejos" de tus emociones. Si perciben ansiedad o angustia en ti, pueden mostrar cambios en su estado emocional, como melancolía o inquietud.

    Lactancia como vínculo de seguridad: La lactancia no solo es una fuente de alimento, sino también de seguridad emocional para tu hijo y de bienestar para ti. Continuar con la lactancia puede ser positivo, siempre que trabajes en reducir la intensidad de tus crisis de pánico.

    Calmar tu sistema nervioso: Es fundamental aprender a manejar tus crisis para que tu sistema nervioso pueda transmitir calma y seguridad a tu hijo. Técnicas como la respiración diafragmática, mindfulness o ejercicios de reconexión corporal pueden ayudarte a recuperar el control en esos momentos.

    Reprogramar hábitos emocionales: Trabajaremos juntos para identificar los desencadenantes de tus crisis y reconfigurar las respuestas automáticas de tu cerebro, fortaleciendo tu resiliencia emocional.

    Impacto positivo en tu hijo: Al manejar tus emociones, también le enseñas a tu hijo a desarrollar una base emocional más estable y segura, ya que el vínculo emocional que comparten es clave en esta etapa.

    Si necesitas apoyo para superar estas crisis, puedo ayudarte a trabajar desde un enfoque que priorice tanto tu bienestar como el de tu hijo, fortaleciendo ese hermoso vínculo que comparten. Saludos!


Preguntas populares

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