Estrés
El estrés aparece cuando las demandas del entorno superan los recursos que sentimos tener para enfrentarlas. Puede surgir ante presiones externas (como trabajo, estudios o cuidado de otros), pero también por exigencias internas, como la autoexigencia o el miedo a fallar. A corto plazo y en niveles moderados puede ser útil para adaptarse a ciertos contextos, pero cuando se sostiene en el tiempo, agota física y emocionalmente. Puede traer dolores corporales, angustia, insomnio, irritabilidad, apatía o sensación de estar “en piloto automático”. Reconocerlo e identificar cómo se manifiesta en cada persona es clave y el primer paso para poder abordarlo y recuperar equilibrio.
Depresión
La depresión es mucho más que sentirse triste. De hecho en muchas ocasiones se vive con una ausencia de sensaciones y/o emociones. Puede afectar el sueño, el apetito, la energía, la concentración, la autopercepción e incluso las ganas de vivir y la capacidad para experimentar placer o disfrute en actividades con las que antes si se podía. A veces aparece después de una pérdida o cambio importante, y otras veces, sin una razón clara. No se trata de “echarle más ganas” ni de una debilidad, sino de una experiencia compleja que puede tocar a cualquiera. Reconocerla es el primer paso para comenzar a aliviar ese peso emocional que muchas veces se lleva en silencio.
Trastornos del ánimo
Los trastornos del ánimo, como la depresión, la distimia o el trastorno disfórico premenstrual, no son solo “altibajos emocionales" y se pueden sentir como una carga constante: tristeza profunda, vacío, irritabilidad, desánimo, desregulación emocional o dificultad para disfrutar lo que antes tenía sentido. A menudo se acompañan de pensamientos rígidos, culpa, evitación del malestar y una baja tolerancia a lo que duele. La psicoterapia puede ayudar a comprender lo que está pasando, dar espacio a las emociones y acompañar en el proceso de aliviar el sufrimiento y recuperar el bienestar.
Psicoterapia en duelo
La psicoterapia en duelo ofrece un acompañamiento consciente y compasivo, respetando el ritmo único de cada persona. Su objetivo no es evitar el dolor o que el duelo termine, si no, facilitar que este proceso natural pueda desarrollarse sin quedar bloqueado. Ayuda a identificar factores internos y externos que pudiesen interferir, como la autoexigencia, creencias limitantes o presiones sociales, realizando intervenciones estratégicas que permiten restablecer su curso. No solo previene, sino también ayuda a sanar o revertir respuestas patológicas, como la depresión, ansiedad o desconexión emocional, favoreciendo la resignificación de la pérdida y la reconstrucción del sentido vital.
Duelos Patológicos
El duelo es una respuesta natural ante una pérdida significativa. No se limita solo a la muerte de un ser querido; también puede surgir por la pérdida de una relación, trabajo, etapa vital, salud, identidad, ideas o creencias. Es un proceso personal, que cada persona vive a su manera y a su propio ritmo. Su función es ayudarnos a resignificar la pérdida y reencontrar sentido en la vida.
El duelo no es algo patológico, aunque pueden aparecer respuestas como la depresión cuando ciertos factores interfieren en su curso natural, como la autoexigencia, la presión social o la falta de espacio para sentir el dolor. Un acompañamiento adecuado puede facilitar que el proceso continúe con fluidez.
Ansiedad
La ansiedad es una respuesta de nuestro cuerpo y mente ante situaciones nuevas o exigentes que enfrentamos o estamos por enfrentar. Nos ayuda a adaptarnos, estar más alertas y enfocados, y su función principal es protegernos. Pero puede volverse un problema cuando los síntomas son muy intensos, constantes y difíciles de manejar, interfiriendo en lo cotidiano (actividades sociales, pareja, actividades académicas). Puede estar ligada a experiencias pasadas que el cuerpo y mente registró como peligrosas. Se puede manifestar con insomnio, pensamientos repetitivos, tensión, sudoración, miedo, irritabilidad, entre otros. En estos casos, puede requerir apoyo profesional. (Cascardo & Resnik, 2016)