Ps.
Vicente Maximiliano Martínez Cobo
Psicólogo
·
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Providencia 1 dirección
Núm. Colegiado: 794663
Experiencia
Soy psicólogo clínico y ofrezco un espacio de atención cercano, respetuoso y sin juicios, donde es posible hablar con calma sobre aquello que incomoda, duele o se repite. Trabajo acompañando procesos de cambio, crisis vitales, dificultades en los vínculos y momentos de confusión personal. La terapia es un lugar para pensarse, comprenderse mejor y encontrar formas más propias de habitar la vida.
Enfoque terapéutico
Especialista en:
- Crianza y apego
Principales enfermedades tratadas
- Duelos Patológicos
- Síndromes psicosomáticos
- Trastornos adaptativos
- Crisis de pánico
- Depresión
- +16 a11y_sr_more_diseases
Fotos y videos
Servicios y precios
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Consulta psicológica online
$27 -
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Psicoterapia en duelo
Desde $27.000 -
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Psicoterapia adultos y jóvenes
$32.000 -
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Terapia para ansiedad
Desde $27.000 -
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Terapia para depresión
Desde $27.000 -
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Consultas (2)
Disponibilidad
Número de teléfono
La Concepción 56, Providencia 7500500
Disponibilidad
Este especialista no ofrece reserva online en esta dirección
No se aceptan seguros
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2 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia
Hola, necesito ayuda con mi hijo, el es un joven asperger tiene 23 años y nose si es fobia o odio a los perros..cuando los escucha ladrar golpea la pared y se enoja mucho, además se enoja conmigo, como que me echa la culpa de que ladren los perros, trato de explicarle pero él no escucha, lo lleve aún psicólogo y me dijo que tenía que cambiarnos al campo..eso fue todo lo que me dijo..no hubo solución, ya no se que hacer. Qué tipo de especialista buscar para orientarme en este tratamiento?
Hola, siento lo desgastante que debe estar siendo esta situación para ambos. Por lo que describes, es probable que no se trate de “odio” hacia los perros, sino de una reacción de sobrecarga sensorial, algo frecuente en personas dentro del espectro autista, especialmente frente a ruidos intensos o impredecibles como los ladridos.
En esos momentos, explicar o razonar suele no funcionar, porque el malestar es principalmente corporal y emocional. Algunas medidas prácticas que pueden ayudar son el uso de audífonos con cancelación de ruido, tapones para los oídos, crear espacios más silenciosos dentro de la casa, o anticipar los momentos en que suelen aparecer los ladridos para reducir el impacto.
Respecto al tratamiento, cambiarse de lugar no es una solución terapéutica. Lo más recomendable es buscar un psicólogo o psicóloga con experiencia en adultos dentro del espectro autista, que trabaje regulación emocional y estrategias concretas para manejar este tipo de estímulos. En algunos casos, también puede ser útil una evaluación psiquiátrica si hay ansiedad asociada.
No estás fallando como madre. Pedir orientación y buscar alternativas ya es un paso muy importante.
mi pareja me ignora durante semanas cuando hay un conflicto, se niega a hablar o a intentar arreglar los problemas, me responsabilice de todo lo que ocurre y nunca reconozca errores ni se disculpe, justificando siempre sus propias acciones. No hay ni una pisca de empatía, aún que me vea destrozada queriendo arreglar las cosas. ¿Cómo se aborda este tipo de dinámica y qué puedo hacer yo ante esta situación tan desgastante?
Cuando una persona vive conflictos donde su pareja se distancia durante semanas, evita conversar, no asume errores y responde sin empatía, el desgaste emocional suele ser enorme. Es muy comprensible que, frente a eso, aparezca la necesidad de insistir, explicar una y otra vez o intentar “arreglar” la relación por ambos.
Sin embargo, hay algo importante a considerar: nadie puede elaborar el dolor ni hacerse cargo del proceso emocional de otra persona. Para que un vínculo se repare, se necesita disposición y responsabilidad de ambos. Cuando una de las partes no está disponible para dialogar ni revisar su lugar en el conflicto, el esfuerzo del otro termina volviéndose solitario y muy desgastante.
En estos casos, el foco suele ser menos “cómo lograr que el otro cambie” y más qué necesitas tú para cuidarte. Preguntarte qué límites son necesarios, qué estás dispuesta a tolerar y qué no, y observar las acciones concretas —más que las promesas— puede ser clave.
A veces el trabajo no es salvar la relación, sino dejar de sostener algo que te está dañando. Un proceso terapéutico puede ayudarte a pensar esta dinámica con mayor claridad, recuperar tu lugar y tomar decisiones más protectoras para ti.
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.