Capitán Orella 2485, Ñuñoa 7750000
¡IDEA DE ACTIVIDAD PARA NIÑOS CON TEA!
¡Juego de búsqueda!
Un juego de olfato para perros no es solo entretenido para ellos… ¡es una tremenda herramienta terapéutica!
Nuestra amiga debe desplazar piezas tipo “laberinto deslizante” para encontrar pequeños pellets de comida y ayudar Ingo a descubrirlos. A través de esta dinámica, se activan múltiples habilidades clave:
Funciones ejecutivas:
- Planificación: pensar qué movimientos hacer antes de actuar
- Memoria de trabajo: recordar en qué compartimentos ya buscaron
- Flexibilidad cognitiva: cambiar de estrategia si no funciona
- Control inhibitorio: esperar, no mover impulsivamente cualquier pieza
- Resolución de problemas: encontrar caminos posibles para llegar al objetivo
- Atención sostenida: mantenerse enfocados durante toda la actividad
Habilidades sensoriomotoras y perceptivas:
- Motricidad fina: uso preciso de los dedos para deslizar y encajar piezas, y ubicar cada comida en los compartimentos.
- Coordinación ojo-mano: guiar el movimiento según lo que ven
- Integración visoespacial: comprender posiciones, direcciones y trayectorias
- Discriminación táctil: percibir formas y relieves de las piezas
Planificación motora (praxis):
- Ideación: comprender el objetivo (encontrar la comida para Ingo)
- Planificación motora: organizar mentalmente la secuencia de movimientos necesarios
- Ejecución: llevar a cabo movimientos precisos y coordinados
Este tipo de juego desafía a los niños a anticipar, organizar y ajustar sus acciones en tiempo real, integrando información sensorial (visual, táctil y propioceptiva) para lograr un objetivo concreto.
Además, el componente emocional (ayudar a Ingo) aumenta la motivación, la participación y el vínculo con la actividad.
En resumen, es una actividad lúdica que integra cognición + movimiento + emoción… ideal para intervención terapéutica en niños
14/04/2026